La misión de este lugar es hacerlos sentir como en casa y asegurarles una mejor calidad de vida.
POR FERNANDO HOYOS ZAPATA
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – El asilo la “Divina Providencia”, es la casa de once abuelitos que han sido olvidados por sus familias o que desafortunadamente no cuentan con una, hoy en día el funcionamiento del lugar es posible gracias a la caridad y ayuda de muchos izucarenses de este municipio.
En entrevista con Lucía Macías Cruz, encargada del asilo perteneciente a la parroquia de Santa María de la Asunción, compartió a cerca de los cuidados y tratos especiales que se le da a cada uno de ellos, además, agregó que acuden médicos que los visitan y atienden de manera voluntaria.
Explicó, que les toman la presión tres veces al día, a los diabéticos la glucosa en la mañana y a los hipertensos por igual se les hace su chequeo diario a la vez que siempre se está al pendiente de que todos reciban sus medicamentos.
La misión principal del asilo es hacerlos sentir como en familia y procurar mantenerlos contentos para que no decaigan en depresión, y se les pueda hacer compañía durante los últimos años que Dios les dé, comentó la encargada.
ASILO SIN FINES DE LUCRO
Cabe mencionar, que el asilo es de la parroquia y sin fines de lucro. En este lugar hay ancianitos que parten desde los sesenta años hasta una abuelita que en noviembre cumplirá cien años. A petición de Manuel Ramírez Moreno, párroco de la iglesia de Santa María de la Asunción, optó porque cada grupo pastoral se haga cargo y cuide de un abuelito a manera de apoyo.
Por otra parte, comentó que el gasto económico tan solo de los empleados en ocasiones llega a ser de 20 mil pesos al mes, además de que se suma al de otras necesidades que también se necesitan cubrir.
AYUNTAMIENTO SOLO BRINDA APOYO MÉDICO
La hermana Lucy, indicó que por parte del gobierno de Izúcar de Matamoros, se brinda el apoyo con un enfermero que es proporcionado a través del sistema DIF Municipal, la personal acude tres veces a la semana ya sea ayudando en el cuidado de los abuelitos o también bañándolos.
Resaltó que las personas pueden visitar el asilo de ancianos para convivir con los adultos mayores, y así motivarlos a que no se sientan solos mediante actividades donde puedan involucrarse y hacerlos pasar un mejor día.
Finalmente, hizo el llamado a la ciudadanía en general para que se sumen a esta noble causa aportando cualquier tipo de apoyo, ya sea económico o en especie.










