*Un juez federal dictamina la prohibición de separar familias migrantes en la frontera de EE. UU. por ocho años, en un rechazo a políticas anteriores.
SAN DIEGO. – Un juez federal ha impuesto una prohibición de ocho años contra la separación de familias migrantes en la frontera de Estados Unidos, una medida que bloquea preventivamente el posible restablecimiento de políticas implementadas durante la administración Trump. El juez Dana Sabraw, designado por el expresidente George W. Bush, describió estas separaciones como “uno de los capítulos más vergonzosos en la historia de nuestro país”, durante la aprobación de un acuerdo entre el Departamento de Justicia y las familias representadas por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).
Sabraw ordenó en 2018 el cese de estas separaciones y la reunificación de los niños con sus padres, revelando deficiencias en los sistemas de datos gubernamentales. Actualmente, aún quedan 68 niños por localizar. El acuerdo prohíbe políticas similares a la de «tolerancia cero» de Trump hasta diciembre de 2031, permitiendo la separación de niños solo en circunstancias limitadas, como sospecha de abuso o dudas sobre la paternidad.
Las familias afectadas podrían recibir beneficios como estatus migratorio regularizado, reunificación en EE.UU. financiada por el gobierno, alojamiento y asistencia legal, pero no compensación monetaria. Donald Trump, quien busca retornar a la presidencia, no ha indicado si retomaría estas políticas, aunque defendió sus resultados en una entrevista reciente.
El Departamento de Seguridad Nacional respaldó el acuerdo, calificándolo como un paso importante para remediar los efectos de una política que describen como «cruel e inhumana». El secretario Alejandro Mayorkas reafirmó el compromiso de su departamento con los valores fundamentales de la nación.










