Un grupo de periodistas fue parte de una refriega a tiros en la comunidad de El Pozo, al nororiente de Culiacán, Sinaloa, tras quedar atrapados durante un enfrentamiento armado entre grupos delictivos. Los comunicadores acudieron al sitio tras recibir reportes sobre un tiroteo que dejó cuatro personas muertas y en un nuevo episodio de violencia atribuido a la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos.
Al arribar a la zona, los reporteros encontraron tres cuerpos dentro de una camioneta: todos con indumentaria táctica, y un cuarto cadáver sobre una cuatrimoto. Elementos del Ejército Mexicano ya se encontraban desplegados en el lugar.
Sin embargo, los grupos armados reanudaron el intercambio de disparos, lo que quedó registrado por un equipo del medio local Noroeste. A pesar del peligro, no se reportaron periodistas heridos.
El Instituto para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas emitió un llamado urgente a los gobiernos estatal y federal para implementar medidas de protección inmediatas. La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa también condenó los hechos y solicitó una investigación exhaustiva que permita deslindar responsabilidades.
Este nuevo incidente refuerza la exigencia hacia el Estado mexicano para garantizar condiciones seguras de trabajo a quienes ejercen el periodismo en zonas afectadas por el crimen organizado. Pese a la presencia militar en la zona rural de Culiacán, el riesgo para la libertad de expresión persiste.










