Fernando tenía solo 5 años cuando desapareció, y su madre, desesperada, lo buscó durante días sin obtener respuestas. Lo último que supo fue que tres personas, presuntos conocidos de la familia, llegaron a su casa en Los Reyes la Paz, Estado de México, para exigirle mil pesos que les debía; como no tenía el dinero, secuestraron al niño con la promesa de devolvérselo cuando pagara su deuda.
Durante varios días, la mujer acudió a la vecindad ubicada en la colonia Ejidal El Pino, donde sabía que podrían tener a su hijo. Tocó puertas, pidió ayuda, pero nunca se lo entregaron.
La angustia creció hasta que, finalmente, el 4 de agosto, decidió presentar una denuncia ante la Fiscalía del Estado de México por privación ilegal de la libertad.
Fue ese mismo día cuando policías municipales ingresaron a la vecindad. Al recorrer los cuartos, percibieron un olor fétido que los condujo hasta una de las habitaciones; allí, en bolsas de plástico, encontraron el cuerpo del pequeño Fernando, ya en estado avanzado de descomposición.
Tres personas fueron detenidas en el lugar y puestas a disposición del Ministerio Público; las autoridades investigan si ellos son los responsables directos de privar de la libertad y de la vida al menor.
Vecinos declararon que pocas veces veían al niño, pero que en al menos una ocasión lo notaron golpeado, con un ojo morado; aseguran que el menor sufría maltratos.
La vecindad quedó asegurada por la Fiscalía, mientras se recaban más pruebas para esclarecer los hechos.










