PUEBLA, PUE. — En un lapso menor a dos meses, tres jóvenes migrantes originarias de Tijuana, Cuba y Venezuela murieron en distintos hechos ocurridos en la ciudad de Puebla mientras buscaban mejores oportunidades de vida. Las víctimas fueron identificadas como Yusvely, Elianis y Liliana, cuyos casos han generado preocupación por el incremento de riesgos que enfrentan las y los migrantes en la capital poblana.
En los últimos años, Puebla se ha convertido en un punto de llegada para jóvenes procedentes de otras regiones del país y del extranjero. Muchos de ellos arriban con la esperanza de encontrar empleo o continuar su proyecto de vida; sin embargo, sus aspiraciones suelen verse truncadas por factores como la precariedad, la falta de redes de apoyo y, en algunos casos, la incidencia delictiva.
Las tres muertes se registraron en un periodo particularmente corto. Dos de los casos ocurrieron en octubre y uno más en noviembre, lo que evidencia una concentración de hechos en apenas unas semanas. Aunque cada situación tuvo circunstancias distintas, los tres sucesos subrayan la vulnerabilidad en la que se encuentran los jóvenes migrantes que transitan o se asientan temporalmente en Puebla.
Colectivos y organizaciones civiles han reiterado la necesidad de reforzar políticas de protección y acompañamiento a personas migrantes, especialmente a mujeres jóvenes que viajan solas o con recursos limitados, pues representan uno de los grupos más expuestos a situaciones de riesgo.
Las autoridades no han informado aún sobre avances significativos en las investigaciones de estos casos, mientras que la comunidad migrante exige justicia y mayores garantías de seguridad en su tránsito por la ciudad.










