A 16 meses que lleva en el cargo, el nuevo director Justiniano Ruiz Tirado, ha hecho oídos sordos y no ha rendido un informe de los desfalcos en ese organismo y también continúa con opacidad y falta de transparencia.
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE.- A solo cuatro meses y medio de que termine la pésima administración municipal de Benjamín Hernández Lima, ni el Cabildo ni el mismo presidente izucarense le exigió al Sosapamim entregar cuentas a la ciudadanía de los malos manejos que se han dado en esa dependencia, quien en el 2019 no comprobó 33 millones de pesos.
Y es que se esperaba que el 31 de enero de 2020, fecha en que llegó el nuevo titular del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del municipio, Justiniano Ruiz Tirado, rindiera un informe al pueblo de cómo le había entregado el anterior director Irving Castillero con relación a las finanzas y a los estados financieros del mencionado organismo, pero pasó el tiempo y nunca hubo transparencia, ni rendición de cuentas en el Sosapamim.
Hay que recordar que el 22 de julio 2019, hubo protestas, marchas y tomas de las instalaciones por más de un mes por parte de los trabajadores, debido a malos manejos en los dineros, ya que de 43 millones de pesos que ingresaron del 15 de octubre del 2018 al 31 de enero de 2020, solo lograron comprobar 20 millones de pesos para gastos de operación, como son salarios, pago de energía eléctrica, combustible y compras de materiales y papelería.
Sin embargo pese a las inconformidades ciudadanas, las autoridades municipales y directivos del Sistema Operador, así como gente externa que manejaba dicha dirección, no les pagaron 2 quincenas a los trabajadores quejosos y compraron con 6 mil pesos a 30 empleados inconformes para mermar las protestas y así lograron desbaratar el paro y finalmente apaciguar el movimiento.
Al mes, Irving Castillero, corrió por lo menos a 10 empleados del Sosapamim por alborotadores.
Y el 31 de enero de 2020 llegó el nuevo director Justiniano Ruiz Tirado como nuevo responsable, pero ya cumplió más de un año el 31 de enero de 2021 y hasta la fecha ha hecho oídos sordos y no ha rendido un solo informe del paradero de los 33 millones de pesos y nadie sabe dónde quedaron.
Cabe mencionar que Gilberto Maldonado, dirigente del Consejo del Pueblo en Izúcar de Matamoros levantó más de 500 firmas ciudadanas para exigir una auditoría al Congreso del estado pero hasta la fecha no le ha dado seguimiento.










