Fueron trabajadores que se encontraban dando mantenimiento y pintura a la carretera Izúcar – Cuautla cuando se percataron de los dos cueros que posiblemente fueron a tirar.
TEPEXCO, PUE. – Fueron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones a quienes les notificaron que habían sido encontrados dos cuerpos en estado de descomposición en un barranco ubicado al interior del municipio de Tepexco, con una diferencia en la distancia de casi 100 metros entre uno y otro.
El primer macabro hallazgo ocurrió en la carretera federal Izúcar de Matamoros – Cuautla km 112+200 a la altura del paraje conocido como “Las Herraduras” ubicado en el municipio de Tepexco.

Fueron trabajadores que se encontraban dando mantenimiento y pintura a la carretera en el tramo antes mencionado, cuando en un momento comenzaron a percibir olores fétidos hasta que pudieron notar la presencia del cadáver que correspondía a un masculino.
En seguida se dio reporte a la policía municipal y posteriormente a la Fiscalía Regional con sede en Izúcar y Peritos de Puebla quienes se encargaron de acordonar la zona para llevar a cabo la diligencia de este homicidio.
Luego de la revisión, quedó asentado en una carpeta de investigación que el hoy occiso permanecería en calidad de desconocido debido a que no se localizó ninguna identificación entre sus pocas pertenencias. Además la causa de su muerte muy posiblemente fue a consecuencia de golpes por los signos de violencia que presentaba.
Algunas de las características del cuerpo es que es de complexión mediana, color de piel morena, ojos rasgados, cabello lacio largo color negro, orejas medianas, mentón ovalado, cejas semipobladas, frente amplia con una estatura de 1.68, edad de 35 a 40 años de edad. No presenta ninguna seña en particular.
Iba vestido con una sudadera de cierre color negro de manga larga, pantalón mezclilla color azul, bóxer de color negro con amarillo y rojo.
A UNOS METROS ESTABA EL OTRO CUERPO
El segundo cadáver, el cual también pertenecía a un hombre, fue hallado en la misma zona, solo que en el km 111+50 entre la cabecera de Tepexco y la comunidad de Calmeca.
El cuerpo también estaba en condición de descomposición esquelética por lo que no pudo ser identificado, además estaba envuelto en una cobija al fondo del barranco.
Hasta ahora se desconoce si ambos homicidios tienen alguna coincidencia, de igual forma de quién o quiénes pudieron haber cometido estos crímenes, por lo que la Fiscalía ya inicio la carpeta de investigación.
Finalmente fueron los servicios Médicos Forenses y Peritos quienes se encargaron de trasladar los cuerpos al anfiteatro de Izúcar donde se le realizaría la autopsia que marca la ley y así determinar los motivos de su fallecimiento










