Es común que en que cada esquina, cada crucero, cada portal, encuentre niños vendiendo dulces, pidiendo dinero, trabajando de payasitos, con sonrisas tímidas, sin ninguna ilusión en su rostro, sin que las autoridades correspondientes les den la protección que requieren y merecen, endurecida como coraza la sensibilidad y el espíritu de los transeúntes o conductores que lo miran con indiferencia y apatía como si fuera algo normal.
Las ancianas y ancianos indígenas sentadas en las esquinas y portales vendiendo sus maravillosos trabajos manuales que tejen de palma, desde bolsas de mano, muñequitas de trapo con sus coletitas, figuritas de animalitos y sus blusas o camisas de bordado que tan mal les pagan.
Explotación y abuso infantil, como falta de apoyo de los gobiernos a las comunidades indígenas y a sus ancianos.
¿Y la comisión de los llamados derechos humanos?
¿Y la cámara de diputados porque no presentan una iniciativa de ley calificando de crimen está explotación y abandono de los mismos en las calles?
Se preocupan más por los derechos de los criminales, que de estas comunidades desprotegidas y vulnerables de indígenas.
Mazateco, Mixteco, Náhuatl, Mazatecos, Popolocas, Totonacas, entré otros y su población arroja un promedio de aproximadamente 850 mil personas en el estado de Puebla, siendo la comunidad de origen Náhuatl la más numerosas y que pululan por las calles como si fueran un atractivo turístico.
Me viene a la mente , mis abuelos de origen mixteco, que en nuestro pueblo y región, la única manera de sobrevivir era la siembra de maíz de temporal, y si no llovía en tiempo y forma no había cosecha, obligándolos a migrar a la capital de puebla , en carros de redilas, con una carretera pésima, rural, de terracería, sin pavimento, trayendo a vender su aguardiente y mezcal que se produce en la región, vendiendo su chocolate artesanal, moliendo en en el metate el cacao y haciendo estas tablillas de rico chocolate.
Esta pobreza fue la que originó la migración, primero a la capital del estado, luego a la capital de México, para que posteriormente llegar a las fronteras del norte , a Tijuana, siendo esta ciudad fronteriza el trampolín para llegar a estados unidos.
Hoy en día las comunidades migrantes, que tuvieron que salir por las necesidades y el hambre de sus comunidades de origen, son el motor de la economía del país azteca, presumiendolas el actual presidente de México Andrés Manuel López Obrador como un logro de la pobreza.
Invito a presidentes, a gobernadores, a diputados, a ofrecer, a legislar leyes, para que estos ancianos indígenas tengan la protección, y los niños indígenas de la calle tengan una verdadera sonrisa de esperanza y futuro.
Los sueños de un migrante “ DE UN MIGRANTE SOÑADOR “.










