Gobierno de Izúcar cobra más
de 3 mil pesos para sepultar
en el panteón de Izúcar
*Además, una familia que recientemente sepultó a un ser querido, se percató de que los regidores del Ayuntamiento cuentan con zona privilegiada y no pagan ningún impuesto y servicio.
POR REDACCIÓN
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – Hace unos días se registró el fallecimiento de una persona al interior de este municipio, sin embargo, la familia que fue a solicitar a las oficinas del Ayuntamiento el servicio de sepultura, se percató de que el costo había aumentado de forma considerable a comparación de la administración anterior, por lo que tuvieron que pagar 3 mil 150 pesos.
Sin embargo, expresaron su molestia al notar que el costo en la administración anterior que fue presidida por Melitón Lozano y Benjamín Hernández Lima, para sepultar a una persona era de mil 500 pesos, es decir el actual gobierno que encabeza la alcaldesa Irene Olea Torres está cobrando un poco más del doble que hace en la administración pasada.
Además, los quejosos, dieron a conocer que eso no era todo, informaron a este medio que los panteoneros han sido acusados de quitar las tapas de las tumbas y las desaparecen, pero después las vuelven a cobrar pidiendo otros mil 500 pesos.
Por otra parte, el familiar de la persona fallecida les dijo que no era justo y que le llamaría al regidor de gobernación Luis Adán Marín Negrete, no obstante, la contestación de los panteoneros fue de la siguiente manera; “aquí ese pendejo regidor no vale nada”, y todavía le cobraron 500 pesos por sepultar el ataúd porque ya no permiten que los familiares de los dolientes lleven sus rascadores, aseguraron.
REGIDORES CUENTAN CON LUGARES EXCLUSIVOS EN EL PANTEÓN
En otro asunto de inconformidad, los denunciantes comentaron que el día que fueron a sepultar a su familiar, ese mismo día falleció un familiar de una regidora y se confundieron, ya que a la familia de los denunciantes les dijeron que los regidores tienen zona exclusiva y que no pagan ningún impuesto por órdenes de la presidenta municipal Irene Olea Torres.










