LA POLÍTICA SALARIAL Y LA RECUPERACIÓN DEL PODER ADQUISITIVO
Javier Santiago Reyes, Rector de la Universidad Tecnológica de Izúcar de Matamoros
Con base en los logros de la Cuarta Transformación en materia salarial, ningún mexicano debe recibir menos de $207.44 diarios en la mayor parte del país y $312.41 diarios en la Zona Libre de la Frontera Norte, es decir, nadie debería ganar menos de $6,223.2 al mes.
El proletariado no debe conformarse con este aumento, sino continuar la lucha contra la pérdida del poder adquisitivo y el rechazo de los trabajadores a la explotación de los trabajadores para beneficio de la clase capitalista.
La Comisión Nacional de Salarios Mínimos desde 2016 contempla un aumento directo al Salario Mínimo General (SMG) vinculado a la inflación y otro como Monto Independiente de Recuperación (MIR).
De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF) en negociaciones contractuales sólo podríamos luchar por un equivalente a la inflación, es decir por un incremento aproximado de 7.82% de acuerdo a la evolución de los precios de la canasta básica en 2022. Sin embargo, actualmente existe una recuperación del 90% en el poder adquisitivo, según lo estimado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, como resultado del aumento salarial del 22% en 2022 y del 20% en 2023, algo inédito en más de 35 años que hemos sido afectados por las políticas neoliberales de gobiernos sumisos a los intereses privados y extranjeros. Estos son logros valiosos que como clase trabajadora debemos reconocer.
No está de más decir, que en la Ley Federal del Trabajo no existe ningún artículo que obligue a las empresas a revisar cada año los salarios que pagan a la clase explotada.
A pesar de este panorama, debemos reconocer que, con los tres primeros aumentos de la administración de AMLO, se logró beneficios salariales para 6.4 millones de trabajadores y sólo en 2019 se logró el aumento de remuneraciones contractuales más alto en los últimos años. También es menester resaltar que entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México pasó del puesto 80 en 2010 del comparativo internacional de salarios mínimos a la posición 50 en 2023 de un total de 135 países.
Estas medidas ocurren en medio de la inflación mexicana más alta en las últimas dos décadas, por lo que el gobierno de México está implementando, un plan antiinflacionario sobre todo para que no aumente el precio de las gasolinas y el diesel, las tarifas de la energía eléctrica y el precio del gas, que no haya aumento de impuestos y que aseguremos una canasta básica accesible para las clases más vulnerables.
Sigamos en la lucha por un salario digno para todas y todos los mexicanos.










