*La producción de sal de grano, la siembra de temporal y las remesas, es la economía que mueve a esta localidad del municipio de Chila de la Sal.
CHILA DE LA SAL, PUE. – La producción de sal de grano o sal blanca que se obtiene a través de un gran yacimiento de agua salada situado en el corazón del pueblo de San Pedro Ocotlán perteneciente al municipio de Chila de la Sal, es una de las mayores fuentes que mueven su economía, seguida de las remesas enviadas por los migrantes radicados en diferentes puntos de Estados Unidos, así como de los ingresos obtenidos por las siembras de temporal.
De acuerdo con don Irineo Vázquez Vázquez, desde noviembre pasado arrancó la cosecha de sal de grano que se obtiene del yacimiento ubicado en el centro de San Pedro Ocotlán y culminará hasta el próximo mes de abril, cuando se presentarán las primeras lluvias.
«Cuando llega el temporal nosotros paramos la cosecha de sal, porque el agua se rebaja, trae mucho lodo, polvo y ya no sirve, de ahí damos paso a otra actividad que es trabajar el campo, a preparar la tierra para la siembra de maíz, calabacita, sorgo, jamaica, cacahuate y frijol», señaló.
Comentó que cada temporada de producción que es de noviembre al mes de abril o principios de mayo, quienes tienen parcelas grandes logran obtener un buen recurso económico, ya que obtienen de 50 a 90 bultos de sal de 12 maquilas que en litros son aproximadamente 60 o 49 kilos.
Dijo que estas son las actividades de las que viven los pobladores de San Pedro Ocotlán perteneciente al municipio de Chila de la Sal, población cercana a Chiautla de Tapia y Tulcingo de Valle, una comunidad ancestral que no tiene registros del inicio de la actividad de producción de sal de grano a raíz del yacimiento de agua salada con que cuentan.
«Nuestros abuelos comentaban que cuando ellos tuvieron uso de razón, ya estaban las salineras y lo mismo les decían sus antepasados, y lo mismo decían del pueblo viejo que dejaron allá arriba en el monte para venir a fundar lo que hoy es Ocotlán y de eso tiene cientos de años «, concluyó.










