La Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género Contra las Mujeres, radicada en el municipio de Acatlán de Osorio, no solamente vulneró los derechos de la señora Carmen Gil Rojas, de 36 años de edad, quien ya había sido víctima al quitarle a sus hijos mediante el uso de la fuerza y del poder, sino que desde noviembre pasado en la Fiscalía mencionada y por parte de la agente del Ministerio Público, Arely Moreno Rechy, que tomó su denuncia, se ha negado a darle la justicia que demanda y que por ley le corresponde.
La denunciante con domicilio en el centro del municipio de Acatlán de Osorio, expuso que desde el año 2009, cuando ella se embarazó de su primer hijo con iniciales T. B. G. R., hoy de 14 años de edad, comenzó a ser violentada en sus derechos humanos por su propio padre, de nombre Luis Bernardo Gil Martínez, quien presumiendo ser licenciado y contar con muchas influencias, decidió como tratar su embarazo, con que doctora se atendería y hasta qué nombre llevaría el niño, además de que no consintió que el menor llevara el apellido de su papá, poniéndola a ella como madre soltera.
«Mi papá decidía todo de mí y de mi hijos, incluso de mi segundo hijo que nació en el 2012, yo quería que llevara el apellido de mi marido y tampoco lo permitió y pidió que me operarán para ya no tener hijos», reveló.
Señaló que siempre vivió una serie de agresiones por parte de su papá, obligándola junto con sus hijos, hacer lo que el decidía sobre ellos, hasta el 20 de noviembre por la noche, cuando ella y sus hijos se encontraba en la casa de sus papás situada en Avenida Ricardo Reyes Márquez, número 13, del barrio de San Rafael, y al intentar retirarse a su domicilio, se los quitó y ya no permitió que se los llevara, situación que prevalece hasta la actualidad.
«Mi papá me dijo que porqué me llevaba a mis hijos, que esos niños eran de él, que él iba hacer todo para quitármelos porque el tenía el derecho sobre ellos comprado, diciendo que se llevaba bien con los ministeriales y que iba a inventar que yo estaba enferma mental», señaló la señora Carmen Gil Rojas.
Dijo que su padre y hoy enjuiciado bajo la Carpeta de Investigación FGEP/CDI/FEIDVGCM/CJMACATLÁN-1/015743/2024, siempre la discriminó haciéndola menos y diciendo que como vivían, pero en realidad las condiciones son a lo que ella tiene porque no puede vivir de apariencias, siendo la realidad que tienen todo lo necesario porque tanto ella como su marido los dos trabajan, cuentan con una propiedad propia y negocios que les permite ir bien al día.
Dijo que ejerciendo presión sobre ella, el día 21 de noviembre del 2024, ministeriales acudieron a la casa de su marido situada en calle Manuel Doblado número 4, del barrio de San Luis, también de Acatlán de Osorio, donde ella asegura que los agredieron diciendo que tenían una carpeta de investigación en contra de él.
«Sobre esto, mi papá me dijo que tenía comprados a los ministeriales y que estaba haciendo todo a su alcance para quedarse con mis hijos», señaló.
Asimismo, dijo ser violentada en la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género Contra las Mujeres, de Acatlán de Osorio, toda vez que «al momento de tomarme mi declaración, la Ministerio Público Arely Moreno Rechy, me dice que no me preocupara, que mis hijos me serían devueltos sin problemas pero, de un día para otro cambia totalmente hacia mí, me comienza a agredir, no dándome copias de mi denuncia, corriéndome con palabras altisonantes de su oficina, así ha sido todo el tiempo y no me da solución a mi problema».
Carmen Gil Rojas, dijo que lo único que desea es ver a sus hijos y principalmente que se los devuelvan, porque como madre los extraña y llora por ellos a diario, a quienes no ha visto desde el 20 de noviembre del 2024, cuando su padre, mostrando un gran influyentismo, se los arrebató de sus brazos.
Comentó que ignora hasta el momento donde se encuentran sus dos hijos, sí con su papá o en el albergue de la Fiscalía General del Estado pero, aseguró que sus teléfonos celulares muestran actividad diaria como es ver o leer los mensajes de cariño que ella les envía.
Supuestamente los teléfonos celulares de mis hijos están a resguardo de la Ministerio Público y si es así, como es posible que los mensajes que yo les mando los leen aunque no me contestan, haciendo más grande mi incertidumbre, de no saber donde están ellos, de no poder verlos, abrazarlos y de saber sí están bien, señaló.
Presuntamente, la situación se resolverá una vez que la MP decida sobre esta situación pero, el caso avanza y pareciera que lo que busca la Ministerio Público Arely Moreno Rechy, es la resignación de la mamá de permitir que su influyente papá y abuelo de sus dos hijos, se quede con ellos.










