Oficialmente seis perdieron la vida, la gente aseguraba que llovía fuego del cielo y por un momento pensaron que se estaba acabando el mundo.
IMAGENES: HEMEROTECA EL SOL DE PUEBLA
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – El 15 de febrero de 1971, el municipio de Izúcar de Matamoros vivió uno de los eventos más trágicos de su historia: una explosión devastadora que dejó un saldo de muertos y heridos, así como un profundo impacto emocional en sus habitantes. Este suceso, que muchos aún recuerdan con temor, tuvo lugar en un local comercial donde se almacenaba dinamita, lo que provocó un estruendo que resonó en toda la cuadra.
En entrevista exclusiva para The Mixteca Times, el cronista municipal de Izúcar, Raúl Martínez Vázquez nos compartió la historia de ese fatídico día y que hasta el día de hoy perdura en la memoria de quienes vivieron ese momento.

Según testimonios de quienes vivieron la tragedia, la explosión fue desencadenada por un tanque de gas mal cuidado, pero lo que realmente amplificó el desastre fue la dinamita que se encontraba en el establecimiento propiedad de Emeterio Martínez ubicado sobre la calle Reforma, a unos metros del templo de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán. La falta de normativas de Protección Civil en esa época permitió que se almacenara un material tan peligroso en un área tan poblada.

El caos se desató en el centro de la ciudad. Pedazos de vigas metálicas cayeron en el zócalo, y la población, aterrorizada, salió corriendo en busca de refugio. Muchos huyeron de la ciudad, temerosos de que pudiera haber más explosiones. Se reportaron varios fallecidos, entre ellos la hija del propietario del local, y numerosos heridos que fueron trasladados a hospitales en Puebla. Según la cifra que se tenía hasta el 17 de febrero de ese año, es decir, dos días después de la explosión, fue de 6 personas sin vida y más de 40 heridos.

Algo que llama la atención de ese trágico evento, es que, en ese tiempo, el municipio izucarense no contaba con un cuerpo de bomberos, por lo que los Bomberos de Atlixco y del Estado fueron quienes llegaron al municipio a sofocar las llamas con ayuda de elementos del Ejército Mexicano.
El gobierno local y estatal brindó apoyo a los comerciantes afectados, quienes perdieron sus mercancías en el incidente. A pesar de la tragedia, este evento impulsó la creación de normativas de seguridad más estrictas para prevenir futuros desastres en la comunidad.

A más de cinco décadas de la tragedia, los recuerdos de aquel día siguen vivos en la memoria colectiva de Izúcar.
Muchos habitantes, incluidos aquellos que no vivieron el evento, han escuchado las historias de sus familiares y amigos, quienes relatan el horror y la confusión que se vivieron en ese fatídico día. La explosión de 1971 se mantiene como un recordatorio de la importancia de la seguridad y la prevención en la comunidad.
Izúcar de Matamoros continúa honrando la memoria de las víctimas y reflexionando sobre las lecciones aprendidas para garantizar que un evento similar no vuelva a ocurrir.
EXPLOSIÓN TRASCENDIÓ A NIVEL INTERNACIONAL
Según datan algunos testigos, esta noticia rápidamente se dio a conocer en noticieros estatales que compartieron este terrible acontecimiento de Izúcar, el impacto fue tal que incluso esta noticia tuvo lugar en el noticiero 24 Horas con el periodista Jacobo Zabludovsky y trascendiendo fronteras al compartirse en el diario “La Vanguardia” ubicado en España.










