La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la iniciativa de reforma a la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión no pretende restringir la libertad de expresión ni aplicar ningún tipo de censura. Durante su conferencia de prensa de este jueves 24 de abril, la mandataria federal reconoció que algunas interpretaciones han generado inquietudes, por lo que no descartó que sea necesario revisar ciertos términos del proyecto legislativo para evitar malentendidos.
Actualmente, la propuesta se encuentra bajo análisis en el Senado de la República y contempla la creación de la Agencia de Transformación Digital, un nuevo organismo con estatus de secretaría de Estado, cuyo objetivo será coordinar las políticas tecnológicas y de conectividad del país.
Uno de los artículos que ha suscitado mayor debate es el 210, que prohíbe expresamente que los concesionarios de servicios de radiodifusión, tanto en televisión como en audio restringido, difundan contenidos propagandísticos provenientes de gobiernos o instituciones extranjeras. Esta disposición también abarcaría a las plataformas digitales que operan en territorio mexicano y a los programadores de señales que distribuyan contenido dentro del país. Solo se permitiría la difusión de mensajes de carácter turístico o cultural procedentes del exterior.
En caso de incumplimiento, los operadores que vulneren esta normativa podrían enfrentar sanciones económicas equivalentes al 2% y hasta el 5% de sus ingresos anuales, impuestas por la Secretaría de Gobernación.
La jefa del Ejecutivo enfatizó que la intención de estas medidas es salvaguardar la soberanía nacional y evitar que intereses foráneos interfieran en los asuntos internos a través de los medios de comunicación. No obstante, insistió en que el espíritu de la reforma no es limitar el derecho a la información ni coartar las voces críticas, sino garantizar una regulación que proteja al país sin caer en prácticas restrictivas.










