POR DANIEL ROMERO
CHIETLA, PUE. – Habitantes del fraccionamiento Villas de Monte Carlo, en el municipio de Chietla, alzan la voz ante una situación que califican como insostenible: la invasión de sus terrenos por parte de grupos armados, la destrucción de sus propiedades y la completa omisión de las autoridades municipales y estatales.
Nelson Hernán González Salazar, expresidente de los colonos y portavoz de la comunidad, explicó que actualmente enfrentan el ingreso de dos grupos organizados, compuestos por cerca de 100 personas, quienes ingresan al fraccionamiento en motocicletas y camionetas, portando machetes y presuntas armas de fuego.
“Nos están invadiendo con violencia. No podemos acercarnos, no queremos provocar, pero esta situación es insostenible. Estamos siendo desplazados de nuestras propias tierras y nadie nos protege”, denunció.
Los colonos afirman contar con documentación legal que respalda la legítima posesión de sus terrenos, algunos de los cuales han sido habitados durante más de 50 años, por hasta tres generaciones. Sin embargo, la respuesta de las autoridades ha sido nula. “Tenemos varias carpetas de investigación abiertas, la más antigua desde hace dos años. Ni la Fiscalía, ni el Ayuntamiento, ni Profepa nos han dado solución”, expresó González Salazar.
Mario Miguel Ángel Feria García, Inspector Auxiliar del municipio de Chietla, relató que ha sido víctima directa de estos actos de invasión. “Un grupo de entre 30 y 40 personas derribó cercas y taló árboles de gran tamaño en un terreno a nombre de mi esposa. Hemos presentado documentación ante todas las instancias posibles: Profepa, el Ayuntamiento, la Fiscalía de Atencingo, la de Chietla, incluso Gobernación en Puebla, y no obtenemos ninguna respuesta”, acusó.
Los colonos destacan que, a pesar de contar con escrituras y documentación certificada por notarías públicas, se les exigen cada vez más pruebas, mientras que a los invasores no se les exige absolutamente nada.
Otro punto que ha encendido las alarmas en la comunidad es la devastación ambiental que estas acciones están generando. “Están talando árboles, afectando la flora del lugar, destruyendo el ecosistema en el que nosotros vinimos a vivir buscando paz. Somos adultos mayores, personas que dejaron la ciudad para tener una vida tranquila, y hoy vivimos con miedo y angustia”, señalaron.
Amanda Wilson de la Cruz, suplente de la Inspectoría, también hizo un llamado urgente: “Queremos evitar la violencia a toda costa, pero las autoridades nos han dejado sin alternativas. No buscamos enfrentamientos, pero si no actúan pronto, esto puede escalar, y no queremos que haya tragedias que después todos lamentemos”.
La comunidad, compuesta por apenas 28 habitantes, la mayoría de la tercera edad, exige la intervención inmediata del gobierno estatal y federal. “Pedimos diálogo, pedimos










