IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. — Cada vez son menos las madres que desean recibir un electrodoméstico como regalo del Día de las Madres. En los últimos años, en Izúcar de Matamoros ha crecido una tendencia entre las mamás de preferir obsequios más personales, como ropa, flores, perfumes o simplemente compartir momentos significativos en familia.
Irene López Marín, habitante de este municipio, compartió que en su familia, el 10 de mayo es una fecha especial que celebran juntas. “Todavía vive mi mamá, así que nos reunimos en casa. A veces le preparamos una comida o salimos a pasear. Lo importante es que la pase bien, más allá del regalo”, expresó.
Al preguntarle qué preferiría recibir, comentó que lo ideal serían flores y un buen comportamiento de parte de sus seres queridos. “No sólo el 10 de mayo, sino todos los días deberían buscar hacernos pasar un buen momento”, añadió con una sonrisa.

Por su parte, Dalia Rodríguez, quien este año celebrará por primera vez como mamá, compartió su experiencia. “Mi hijo aún es pequeño, así que no espero un regalo de su parte, pero mis hermanas y yo acostumbramos organizarnos para sorprender a mi mamá. Cada una aporta algo: una playera, un perfume, unos zapatos… lo importante es que estrene algo bonito y que no tenga que cocinar ese día, porque también se merece descansar.”
Esta evolución en las preferencias refleja una visión más afectiva y personalizada del festejo. Más que un electrodoméstico que contribuya al trabajo del hogar, las madres izucarenses buscan sentirse valoradas, escuchadas y, sobre todo, celebradas.
El cambio en los hábitos de consumo en fechas como el 10 de mayo también puede leerse como una transformación cultural: las madres desean dejar de ser vistas únicamente como encargadas del hogar y ser reconocidas en su individualidad, gustos y necesidades.










