Alfredo Gómez Alvarado, de 46 años, ingresó al Hospital Manuel Rodríguez Brayda del ISSSTE en San Fernando el pasado martes 20 de mayo con un dolor y coloración morada en su brazo izquierdo, producto de un golpe mientras cortaba árboles en una telesecundaria local, sin embargo, lo que se esperaba fuera una atención de rutina, terminó en tragedia.
Según el testimonio de su viuda, Jenny Ortega, en la mañana del miércoles 21 de mayo, tras recibir medicación intravenosa, Alfredo sufrió un paro cardiorrespiratorio y su cuerpo comenzó a ponerse morado. La señora Ortega denuncia que hubo una tardanza significativa por parte del personal médico en reanimarlo y señala que el catéter quedó abierto tras el suministro de los fármacos.
La familia de Gómez Alvarado, quien no padecía de azúcar ni hipertensión y había tolerado el mismo medicamento en ocasiones anteriores, solicita una investigación oficial para esclarecer si hubo negligencia médica que provocó la muerte de Alfredo.
El cuerpo será trasladado a San Fernando para una autopsia y posterior sepultura, mientras la familia exige justicia.










