En un operativo que probablemente evitó una tragedia, agentes de la Patrulla Fronteriza en Nogales, Arizona, rescataron a 17 migrantes que eran transportados en condiciones inhumanas dentro de vehículos sellados, sin ventilación ni acceso a agua, bajo el intenso sol del desierto.
El miércoles 4 de junio, elementos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), adscritos al Sector Tucson, interceptaron una operación de tráfico humano en una propiedad de Nogales, Arizona. En el lugar, al menos 17 personas, en su mayoría de origen mexicano, fueron halladas hacinadas en condiciones extremas dentro de un vehículo recreativo y un sedán.
Entre los migrantes rescatados se encontraba un menor de edad, lo que agravó la preocupación de las autoridades. Según el reporte del jefe del sector, Sean L. McGoffin, las temperaturas en el interior de los vehículos aumentaban rápidamente debido a la exposición solar, mientras los ocupantes carecían de ventilación y agua corriente.
Las condiciones en las que se encontraron a los migrantes fueron descritas como potencialmente letales. “Este rescate probablemente evitó una tragedia”, declaró McGoffin. “Hacinar personas en remolques sin agua ni aire en pleno verano es una receta para el desastre”.
Un individuo, presuntamente vinculado con el caso, intentó huir a pie, pero fue detenido minutos después. Todos los rescatados se encuentran ahora a salvo y bajo custodia federal, y serán procesados de acuerdo con los protocolos migratorios vigentes.










