Detienen a dos sujetos tras el hallazgo de los 383 cuerpos en crematorio de Ciudad Juárez, Chihuahua. Este descubrimiento del pasado 27 de junio, se dio tras denuncias ciudadanas por fuertes olores fétidos que alarmaron a los vecinos de las calles Colima y Tapachula.
Aunque al principio se creyó que se trataba de un crematorio clandestino, las autoridades descartaron esa versión. Según las primeras investigaciones, el establecimiento contaba con permisos, pero no cremaban los cuerpos desde hace al menos dos años, ya que el horno no funcionaba.
Durante la segunda audiencia de vinculación a proceso, los dos detenidos —el dueño del crematorio y un trabajador— sorprendieron al argumentar que no cometieron ningún delito, pues el lugar tenía los permisos en regla. Su defensa alegó que “solo se les acumuló el trabajo”, ya que no había capacidad para procesar todos los cuerpos.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) los acusa de inhumación y exhumación ilícita, así como de falta de respeto hacia restos humanos. Añadieron que la empresa seguía recibiendo cuerpos y cobrando por servicios funerarios sin cumplir con las cremaciones, acumulando los cadáveres en las instalaciones.
El juez interrumpió la audiencia para tomar una decisión final sobre si los detenidos serán vinculados a proceso. El fallo se dará a conocer en las próximas horas.
Según el fiscal estatal, los cuerpos acumulados tienen una data que podría ir desde 2020 a la fecha. Además, se trabaja para identificar a cada víctima y contactar a sus familiares.
Se investiga también la participación de más de tres funerarias que presuntamente llevaban los cuerpos al crematorio, sin verificar que el proceso se realizara correctamente. La Coespris clausuró el sitio tras confirmar el mal manejo de los restos humanos.










