El 17 de julio volverán a sonar las campanas del recinto derrumbado por el sismo de 2017, símbolo de duelo y ahora de esperanza para la comunidad poblana.
ATZALA, PUE. – Después de casi una década de andamios, estudios estructurales y trabajo hombro a hombro entre especialistas del INAH, tres órdenes de gobierno y voluntarios locales, el templo de Santiago Apóstol abrirá de nuevo sus puertas en Atzala. Manuel Villarruel, titular del INAH en Puebla, confirmó que la ceremonia de reapertura se realizará el próximo 17 de julio, encabezada por el párroco de la comunidad y autoridades culturales.
El inmueble quedó reducido a escombros la tarde del 19 de septiembre de 2017, cuando la bóveda cedió durante el sismo y sepultó a 11 feligreses. Desde entonces, los vecinos convirtieron la ruina en el centro de sus plegarias y de sus faenas: retiraron piedra por piedra, donaron materiales y vigilaron el proceso de consolidación de muros y cúpula. “No se trataba solo de reconstruir un edificio, sino de sanar una herida colectiva”, subraya Villarruel.

Los trabajos incluyeron estudios geotécnicos, reforzamiento con anillos de acero inoxidable y restitución de elementos originales tallados en cantera. Cada intervención se evaluó con el objetivo de preservar la identidad barroca del templo y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad de los fieles. El proyecto, financiado con recursos federales, estatales y aportaciones ciudadanas, se convirtió en modelo de colaboración para otros 620 inmuebles dañados en Puebla, de los cuales la mayoría ya ha sido entregada a sus comunidades.
Para los habitantes de Atzala, la reapertura marca el cierre de años de duelo y la oportunidad de retomar procesiones, bodas y fiestas patronales en su casa espiritual. “Que las campanas vuelvan a sonar significa que estamos vivos y juntos”, dice don Ignacio Reyes, uno de los voluntarios que vigilaron la obra.
El próximo 17 de julio, cuando la primera misa vuelva a congregar a los pobladores bajo la nueva bóveda, el templo de Santiago Apóstol dejará de ser símbolo de tragedia para convertirse en emblema de resiliencia y unidad de todo un pueblo.










