El martes 8 de julio, mientras Regina recogía leña, uno de los movimientos telúricos provocó un derrumbe que la sepultó junto a su inseparable mascota. Inmediatamente, vecinos reportaron su desaparición y se activó un operativo de búsqueda.
Durante más de 24 horas, rescatistas y voluntarios lucharon contra el terreno inestable para dar con su paradero. Cuando finalmente encontraron a Regina, la escena dejó sin palabras a todos: “estaba recostada, como protegiendo a su perrito, y él, pegado a su pecho. No se separaron ni en el último momento”, relató uno de los rescatistas, conmovido.
Vecinos recuerdan a Regina como una mujer tranquila y amorosa, cuyo único refugio emocional era su mascota; “eran inseparables”, aseguraron. En su honor, planean instalar una cruz y una placa conmemorativa donde fueron encontrados.










