La prohibición de centros nocturnos y bares en Tlaxcala parece más una política de sanción a las mujeres víctimas de trata que a los explotadores sexuales, ya que estos vuelven a abrir esos negocios en otros lugares, mientras ellas han tenido que salir a la Vía Corta, donde ha incrementado su presencia a partir de esta nueva medida, señaló la investigadora Ixchel Yglesias González Báez.
En meses pasados las autoridades dieron a conocer, a través de los medios de comunicación, que se prohibieron los centros nocturnos en el estado, es decir, de aquellos espacios donde se ejerce la prostitución.
Después de implementada esta medida restrictiva, incrementó la cantidad de mujeres en condición de prostitución en la Vía Corta Santa Ana–Puebla, que de por sí cada vez aumenta más, Estas mujeres pasaron del centro de explotación sexual cerrado a otro espacio prostitucional, además de que es uno de los más violentos.
Las carreteras hoy en día son las que representan más riesgo para ellas y son el sitio “donde más mujeres son asesinadas al subir a los coches de los prostituyentes”.










