Guadalupe Arismendi, de 43 años, perdió la vida en una de las bancas del Ministerio Público para adolescentes, después de enterarse de que su hija de 16 años había sido detenida por robar un anillo de apenas 200 pesos en una joyería de una plaza.
De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez, Guadalupe se altero al conocer que su hija sería enviada al tutelar por el hurto. Uno de sus hermanos aseguró que la mujer pidió ayuda porque comenzó a sentirse mal, pero el auxilio tardó demasiado en llegar.
El familiar también señaló negligencia en la Fiscalía, pues no había personal médico en las instalaciones que pudiera auxiliar a la mujer mientras llegaban los servicios de emergencia.
Según lo reportado, Guadalupe se desvaneció en una banca metálica de la dependencia. Paramédicos llegaron más tarde e intentaron reanimarla con maniobras de RCP, pero ya nada se pudo hacer: la mujer murió en el sitio.










