El 2026 comenzó con señales claras de reacomodo político. Aunque el calendario electoral aún no arranca formalmente, enero dejó ver una lista adelantada de perfiles que ya se mueven rumbo a las diputaciones federales.
En política nada está escrito, pero los tiempos se aceleraron. Morena y sus aliados, el Partido Verde y el PT, comenzaron a adelantar fichas para ganar margen en la negociación y en la medición interna.
En este contexto, destaca el nombre de Pavel Gaspar Baltazar, actual diputado local y presidente del Congreso del Estado. Su proyección territorial no es casual ni improvisada.
Desde diciembre, Pavel intensificó recorridos por la Mixteca poblana, especialmente en Izúcar de Matamoros, cabecera del Distrito Federal XIV, uno de los más extensos no solo de Puebla, sino del país.
Este distrito integra 47 municipios y representa una compleja diversidad social: cañeros, migrantes, campesinos, comerciantes y productores agrícolas. Un territorio que exige cercanía y conocimiento de fondo.
Pavel Gaspar tiene ese perfil. Su trayectoria se sostiene en una formación política de izquierda, con arraigo regional y una carrera construida desde la base.
Inició su camino al lado de su padre, Horacio Gaspar Lima, exdiputado local y exdirigente estatal del PRD. Desde entonces, Pavel ha mantenido una línea ideológica consistente.
Abogado por el Instituto Mixteco de Educación Integral, actualmente representa al Distrito 23 con cabecera en Acatlán de Osorio, consolidándose como un operador político con estructura y oficio legislativo.
Desde 2006 ha sido leal al proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, participando en la unidad de las izquierdas y en la reorganización que dio forma al actual movimiento de transformación.
En paralelo, también se mencionan otros nombres. Jorge Estefan Chidiac podría buscar una diputación local o reservarse para el 2030.
Mientras tanto, Juan Manuel Vega Rayet suena tanto para una diputación como para asumir la Secretaría de Movilidad estatal, ante los rumores de cambios en el gabinete.
Ariadna Ayala, carta fuerte en Atlixco
En el distrito federal de Atlixco, el nombre que toma fuerza es el de Ariadna Ayala Camarillo, actual presidenta municipal.
Todo indica que podría ser la abanderada de la alianza PT–Morena, en un distrito donde el Partido del Trabajo tiene mano y donde su gobierno ha dado resultados visibles.
En 2025, una encuesta nacional colocó a Ariadna Ayala como la presidenta municipal mejor evaluada del país, un dato que pesa y posiciona.
Reelecta y con un segundo mandato sólido, su perfil es bien visto por la dirigencia nacional de Morena y el PT, por el gobernador Alejandro Armenta, y por la propia presidenta Claudia Sheinbaum.
La estrategia es clara: soltar nombres, medirlos y dejar que las encuestas definan. Morena no improvisa; calibra.
Todos los perfiles que avancen deberán garantizar triunfo, estructura y alineación al proyecto nacional. Ese es el filtro final.
El factor clave: José Luis García Parra
En este tablero político hay un nombre que articula, coordina y da coherencia al movimiento: José Luis García Parra.
Desde su posición estratégica, García Parra se ha convertido en el principal operador político del gobierno estatal, enlazando dependencias, alineando agendas y construyendo consensos.
Su papel ha sido determinante para que los equilibrios internos se mantengan y para que las decisiones fluyan con orden y rumbo.
Nada ocurre al margen de su coordinación. En Puebla, la política se mueve con método, y ese método tiene nombre y apellido.
Los nombres a seguir
Anote usted:
Pavel Gaspar, Andrés Villegas, Rodrigo Abdala, Miguel Trujillo, Norma Layón, Olga Lucía Romero, Lupita Vargas y Ariadna Ayala.
Cada uno con distrito definido y con padrinazgos claros dentro del proyecto que ya mira no solo al 2026, sino al 2027.
Son perfiles medidos, posicionados y arropados por quien manda en Puebla.
El mensaje es claro: el futuro político ya empezó a escribirse.
Gracias, y si Dios nos deja, nos vemos cuando nos leamos.










