La violencia volvió a estallar en comunidades indígenas de Chilapa, Guerrero, donde familias enteras tuvieron que abandonar sus hogares tras una serie de ataques armados atribuidos al grupo criminal “Los Ardillos”.
De acuerdo con autoridades comunitarias, el saldo preliminar es de tres personas asesinadas, al menos 15 desaparecidas y cientos de habitantes huyendo entre el miedo y las detonaciones.
Más de 250 personas, entre niños, mujeres y adultos mayores, permanecen refugiadas en la cancha de Alcozacán luego de escapar de comunidades como Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, donde hombres armados habrían tomado el control utilizando rifles y explosivos.
⚠️ La crisis humanitaria empeora: desplazados denuncian que llevan días sobreviviendo únicamente con agua y galletas, mientras exigen ayuda urgente y garantías de seguridad para regresar a sus hogares.
Aunque desde el Gobierno Federal se anunció el envío de funcionarios a la zona, pobladores señalaron que la comitiva llegó sin despensas ni un plan claro para proteger a las familias atrapadas por la violencia.
🚔 Además, habitantes denunciaron que los accesos continúan bloqueados con piedras y troncos, mientras cuadrillas de la CFE intentan restablecer el suministro eléctrico en la región.
🚨 ALERTA EN LA MIXTECA POBLANA
La situación también encendió las alarmas en municipios de la frontera entre Guerrero y Puebla ante el llamado “efecto cucaracha”, donde grupos criminales podrían desplazarse hacia territorio poblano.
⚠️ Municipios como Tulcingo de Valle, Albino Zertuche, Xicotlán, Chiautla de Tapia, Huehuetlán el Chico, Cohetzala e Ixcamilpa de Guerrero son considerados zonas vulnerables por su cercanía con el conflicto.
La tensión crece en la región mientras familias viven con temor ante una posible expansión de la violencia.










