Una pareja de adultos mayores originaria de Yucatán fue rescatada sana y salva en la ciudad de Puebla, luego de ser víctima de un caso de extorsión telefónica en la modalidad de secuestro virtual, informaron autoridades estatales y municipales.
El caso se dio a conocer el martes 16 de junio, cuando delincuentes establecieron contacto con familiares de las víctimas para exigirles dinero a cambio de su supuesta liberación. Sin embargo, las dos personas se encontraban ilesas al interior de un hotel ubicado en el Centro Histórico de la capital poblana.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla desplegaron un operativo conjunto que permitió localizar a la pareja y evitar que los extorsionadores consumaran el fraude.
De acuerdo con el reporte oficial, el rescate fue posible gracias al trabajo coordinado entre personal del C5i, elementos de la Policía Estatal Turística, la Policía de la Ciudad y autoridades del estado de Yucatán, quienes mantuvieron una estrecha comunicación para dar seguimiento al caso.
Además de localizar a las víctimas en buen estado de salud, las autoridades lograron frustrar el intento de extorsión al impedir que sus familiares entregaran recursos económicos a los responsables, quienes condicionaban la supuesta liberación de la pareja al pago de una suma de dinero.
Ante este tipo de hechos, la SSP reiteró el llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta y seguir medidas preventivas que ayuden a evitar ser víctimas de secuestro virtual o extorsión telefónica.
Entre las principales recomendaciones destacan conservar la calma ante llamadas sospechosas, verificar de inmediato el paradero de familiares, evitar proporcionar información personal o financiera y reportar cualquier intento de extorsión a los números de emergencia 9-1-1 o de denuncia anónima 089.
Las autoridades señalaron que el secuestro virtual es una modalidad delictiva que, en la mayoría de los casos, se realiza mediante llamadas telefónicas en las que los delincuentes buscan generar miedo y confusión para obtener beneficios económicos sin tener contacto directo con las supuestas víctimas.










