Ya son cuatro los detenidos por el ataque que dejó 10 personas asesinadas en Texcalapa.
TEHUITZINGO, Pue.- La investigación por la masacre ocurrida en la comunidad de Texcalapa, municipio de Tehuitzingo, continúa avanzando. La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó la detención de Santos N., de 45 años de edad, señalado como uno de los presuntos participantes en el ataque armado que cobró la vida de diez personas el pasado 18 de mayo.
La captura fue realizada por agentes investigadores en cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de homicidio calificado, luego de que el Ministerio Público integrara diversos elementos de prueba que fueron valorados por un juez para autorizar el mandamiento judicial.
Tras su aseguramiento, Santos N. fue puesto a disposición de la autoridad competente, que en las próximas horas determinará su situación jurídica.
Con esta aprehensión, ya son cuatro los presuntos implicados detenidos por uno de los hechos de violencia que más conmocionó a Puebla durante este año. Anteriormente fueron capturados Juan Manuel N., alias «El Pony», así como Alberto N., alias «El Chetos», y Aniceto N., alias «El Zarco».
De acuerdo con la Fiscalía, la investigación requirió meses de trabajo debido a que el ataque ocurrió en un rancho ubicado en una zona de difícil acceso y sin cámaras de videovigilancia. Para reconstruir lo sucedido, los agentes realizaron cateos, entrevistas, dictámenes periciales en balística y criminalística, además del análisis de más de 40 horas de videograbaciones obtenidas en puntos cercanos y la extracción de información contenida en teléfonos celulares.
Las autoridades sostienen que, con base en las indagatorias, cuatro personas habrían participado directamente en la agresión, aunque las investigaciones permanecen abiertas y no se descarta que puedan surgir nuevas líneas de investigación.
La masacre ocurrió durante la madrugada del 18 de mayo, cuando un grupo armado irrumpió en un rancho de Texcalapa, donde asesinó a 10 personas, entre ellas una bebé recién nacida, dos adolescentes y varios integrantes de una misma familia.
El caso generó un fuerte impacto social debido a que Tehuitzingo era considerado uno de los municipios con menor incidencia de homicidios en el estado. De acuerdo con registros oficiales, durante el año previo únicamente se habían iniciado tres carpetas de investigación por homicidio doloso en toda la demarcación, cifra que fue ampliamente superada en una sola noche con este ataque.










