{"id":8362,"date":"2021-08-10T12:48:14","date_gmt":"2021-08-10T17:48:14","guid":{"rendered":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/?p=8362"},"modified":"2021-08-10T12:49:46","modified_gmt":"2021-08-10T17:49:46","slug":"fiesta-a-santo-domingo-de-guzman-en-izucar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/2021\/08\/10\/fiesta-a-santo-domingo-de-guzman-en-izucar\/","title":{"rendered":"Fiesta a Santo Domingo de Guzm\u00e1n en Iz\u00facar"},"content":{"rendered":"<h5><em>Quedan muchas vivencias por contar, mucha historia y sobre todo, leyendas plet\u00f3ricas de duendes, t\u00faneles y tesoros fant\u00e1sticos; pero sobre todo resaltar la fe puesta en este Santo Patr\u00f3n.<\/em><\/h5>\n<p>Cada 8 de agosto, se dejan escuchar las ma\u00f1anitas en honor al fundador de la orden de los dominicos\u2026 Santo Domingo de Guzm\u00e1n, patrono de los 14 barrios de Iz\u00facar de Matamoros y de localidades aleda\u00f1as.<\/p>\n<p>Sin embargo, cabe destacar que en este a\u00f1o a diferencia del anterior en d\u00f3nde la celebraci\u00f3n fue a puerta cerrada, se llevar\u00e1n a cabo s\u00f3lo las celebraciones religiosas permitiendo un cierto n\u00famero de feligreses que podr\u00e1n asistir respetando los protocolos de sanidad, as\u00ed como a las tradicionales, ma\u00f1anitas al Santo Patr\u00f3n\u2026Santo Domingo de Guzm\u00e1n; destacando la Misa Patronal a las 12 del d\u00eda.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-8367 size-full\" src=\"https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO4.jpg\" alt=\"\" width=\"1003\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO4.jpg 1003w, https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO4-300x135.jpg 300w, https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO4-768x345.jpg 768w, https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO4-585x263.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 1003px) 100vw, 1003px\" \/><\/p>\n<p>As\u00ed como la realizaci\u00f3n del arco de cucharilla y su colocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo que a diferencia de a\u00f1os anteriores, solo presidir\u00e1 la misa Santo Domingo y San Juan Bautista como invitado, por ser el barrio de San Juan Coahuixtla que tiene la custodia del Sant\u00edsimo Sacramento, encarg\u00e1ndose de conmemorar los 800 a\u00f1os en que Santo Domingo dej\u00f3 este mundo y a quien se le considera el fundador del Santo Rosario, que le fue depositado por la Virgen Mar\u00eda en una de sus apariciones.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-8365 aligncenter\" src=\"https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO5-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO5-214x300.jpg 214w, https:\/\/themixtecatimes.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/SANTO-DOMINGO5.jpg 420w\" sizes=\"(max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><\/p>\n<p>As\u00ed, la orden de los dominicos dentro de una d\u00e9cada, cumplir\u00e1 500 a\u00f1os de su llegada a M\u00e9xico y a esta regi\u00f3n de la mixteca poblana, tardando 60 a\u00f1os en levantar ese majestuoso templo del siglo XVI, considerado el segundo en su g\u00e9nero, luego del templo de Santo Domingo en Oaxaca y sum\u00e1ndose los 11 templos erigidos en el siglo XVII, por esta orden en los barrios del antiguo se\u00f1or\u00edo de Itzocan. Mientras que los franciscanos erigieron 3 templos: en el barrio de San Bernardino Mexicapan, Santa Cruz Coatla y Santa Cruz Tecoxco.<\/p>\n<p>Quedan muchas vivencias por contar, mucha Historia y sobre todo, leyendas plet\u00f3ricas de duendes, t\u00faneles y tesoros fant\u00e1sticos; pero sobre todo resaltar la fe puesta en este Santo Patr\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>LEYENDA DEL T\u00daNEL DE SANTO DOMINGO.<\/strong><\/p>\n<p>En este sentido, queremos compartir esta bella leyenda que pueden encontrar en internet y que es de la autor\u00eda de mi estimado amigo y paisano, el Lic. Emilio Velasco Gamboa.<\/p>\n<p>\u201cEn tiempos de la colonia, los ministros de la Santa Iglesia en M\u00e9xico realizaron la construcci\u00f3n de dos importantes sedes para evangelizar el valle de Itzocan \u2013 que actualmente es la regi\u00f3n de Iz\u00facar de Matamoros, al sur del Estado de Puebla: el del Ap\u00f3stol Santiago y el de Santo Domingo, que originalmente era un convento. En torno a ambos hay muy hermosas y prodigiosas historias. La presente es s\u00f3lo una de ellas, y ocurri\u00f3 all\u00e1 por los a\u00f1os transcurridos entre los de la Revoluci\u00f3n Mexicana y los que se vivieron agitados por la Guerra Cristera.<\/p>\n<p>Cuenta mi abuelita que do\u00f1a Antonia Vergara era la esposa del sacrist\u00e1n del templo, don Jos\u00e9 Morales, quien, el d\u00eda que ocurre el prodigio que hoy les cuento, hab\u00eda salido desde muy temprano a atender diversos encargos del se\u00f1or cura. Cuando esto ocurr\u00eda, Antonia, que cotidianamente se hac\u00eda cargo de la limpieza general, tambi\u00e9n ten\u00eda que dar las campanadas de las doce del d\u00eda y de las tres de la tarde, pues regularmente don Jos\u00e9 sol\u00eda llegar a eso de las seis.<\/p>\n<p>As\u00ed, aquella ma\u00f1ana, la buena mujer se entreg\u00f3 a sus tareas, y en el cuarto donde se guardaban los candelabros, los floreros \u2013 por cierto, hab\u00eda ido a traer unos para ponerlos en el altar \u2013 y otros art\u00edculos del templo, vio una laja que hab\u00eda en dicho cuarto. Y aunque siempre estuvo ah\u00ed, nunca le llam\u00f3 la atenci\u00f3n como aquel d\u00eda. Sin pensarlo, se acerc\u00f3 movida por la curiosidad y la levant\u00f3 tom\u00e1ndola por la argolla.<\/p>\n<p>Para su sorpresa, descubri\u00f3 que, pese a ser de piedra maciza, no pesaba mucho. Adem\u00e1s, era la entrada a lo que parec\u00eda ser otro cuarto, pues hab\u00eda una escalera que descend\u00eda hacia \u00e9l. Pero m\u00e1s a\u00fan se sorprendi\u00f3 cuando vio que la escalera llevaba a un t\u00fanel, y supo que lo era porque una luz blanquecina pero suficiente alumbraba el camino que parec\u00eda extenderse bastante.<\/p>\n<p>As\u00ed, empez\u00f3 a andar el t\u00fanel en cuesti\u00f3n tras confirmar que la luz, llegada qui\u00e9n sabe de d\u00f3nde, le permit\u00eda ver cosas impresionantes. Por ejemplo, hab\u00eda flores y pasto, pero tambi\u00e9n osamentas con armaduras espa\u00f1olas \u2013\u00bfser\u00edan acaso guardianes a los que nadie vino a relevar jam\u00e1s de su encargo?, pens\u00f3 la mujer\u2013. Algunas otras osamentas estaban ataviadas con cadenas de oro y joyas, y conforme m\u00e1s avanzaba, m\u00e1s tesoros descubr\u00eda. No obstante, respetuosa, no toc\u00f3 nada. Simplemente ve\u00eda y caminaba.<\/p>\n<p>As\u00ed, Antonia camin\u00f3 durante un rato, y aunque sab\u00eda que el tiempo corr\u00eda, desestim\u00f3 la hora pensando que no llevaba mucho ah\u00ed. Y como hab\u00eda entrado a eso de las ocho de la ma\u00f1ana, pens\u00f3 que seguramente ya ser\u00eda la hora de dar la primera serie de campanadas \u2013 las del medio d\u00eda \u2013 que le correspond\u00edan cuando su marido se ausentaba, por lo que emprendi\u00f3 el camino de regreso. El t\u00fanel, empero, no terminaba ah\u00ed: es m\u00e1s, parec\u00eda no tener fin, y las riquezas y las osamentas se extend\u00edan a sus costados junto con las flores y el pasto.<\/p>\n<p>Cuando estaba a punto de salir escuch\u00f3 el ta\u00f1ido de la campana y, preocupada, pens\u00f3 que ser\u00edan \u2013 sin duda \u2013 las doce con minutos, pero agradeci\u00f3 que alguien hubiera llegado a dar la llamada del medio d\u00eda. Sin embargo, la luz era m\u00e1s tenue que cuando baj\u00f3 por la misteriosa escalera, por lo que crey\u00f3 que tal vez ser\u00edan las tres y su marido habr\u00eda llegado m\u00e1s temprano que de costumbre. Le extra\u00f1aba, eso s\u00ed, no haber escuchado el primer llamado. \u00bfAcaso habr\u00eda recorrido m\u00e1s camino del que cre\u00eda?<\/p>\n<p>En fin, que al salir vio \u2013 efectivamente \u2013 a su marido jalar la cuerda que<\/p>\n<p>\u2013 a su vez \u2013 tiraba del badajo de la campana. Tratando de no llamar mucho la atenci\u00f3n con su expresi\u00f3n de sorpresa, se acerc\u00f3 a \u00e9l y le pregunt\u00f3 si estar\u00eda dando el toque de doce \u00f3 el de tres, pero abri\u00f3 los ojos como platos al enterarse de que don Jos\u00e9 estaba llamando a la oraci\u00f3n de las seis de la tarde, como se acostumbraba en aquellos tiempos para que la gente, en sus casas o en el templo, rezara el Sagrado Rosario.<\/p>\n<p>Sorprendido y preocupado, pero tolerante \u2013 pues Antonia no era una mujer dada al chismorreo y, en cambio, era responsable con sus obligaciones \u2013, su marido le pregunt\u00f3 que d\u00f3nde hab\u00eda estado todo el d\u00eda. La buena mujer le cont\u00f3 todo aquello que hab\u00eda visto, as\u00ed como la ruta recorrida, misma en la que hab\u00eda perdido la noci\u00f3n del tiempo.<\/p>\n<p>Al ver en el rostro de don Jos\u00e9 la incredulidad retratada, Antonia lo llev\u00f3 al cuartito aquel y \u2013 para sorpresa de \u00e9ste \u2013 levant\u00f3 la laja, que suele ser, como ya se dijo, de piedra maciza y, por tanto, demasiado pesada incluso para las fuerzas de un var\u00f3n de buena constituci\u00f3n f\u00edsica. Pero ya empezaba a oscurecer debido a la hora que era, y el t\u00fanel no se ve\u00eda m\u00e1s iluminado, por lo que no baj\u00f3 a inspeccionarlo.<\/p>\n<p>Finalmente, el matrimonio baj\u00f3 la laja, misma que no se volver\u00eda a abrir jam\u00e1s. No obstante, el misterio reside en que ese t\u00fanel parece ser parte de una red subterr\u00e1nea que nadie sabe cu\u00e1ndo o c\u00f3mo fue construida, pero que en la \u00e9poca de la Revoluci\u00f3n se us\u00f3 para esconder a las mujeres del pueblo cada vez que las huestes armadas de uno y de otro caudillo se apostaban en Iz\u00facar, evitando as\u00ed que trataran de mancillarlas. \u00c9se es el misterio, pues al parecer do\u00f1a Antonia no lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Otras personas cuentan que el t\u00fanel de Santo Domingo va a dar al Templo de Santiaguito, y que en otro tramo llega hasta la Iglesia del Calvario que est\u00e1 ubicada en el cerro del mismo nombre, donde \u2013 por cierto \u2013 est\u00e1 la antigua estaci\u00f3n del tren. Hay otras gentes que afirman que los t\u00faneles llegan hasta Raboso, pero nada de esto ha sido comprobado, o al menos, no revelado p\u00fablicamente.<\/p>\n<p>Sin embargo, subsiste la leyenda, misma que se ha ido conservando pese al tiempo, mostr\u00e1ndonos que, a\u00fan ante el arca abierta \u2013 y no cualquier arca, sino verdaderos tesoros como los que vio do\u00f1a Antonia \u2013, es mentira que la justo peca.<\/p>\n<p>Mientras tanto, las calaveras que vio la se\u00f1ora Vergara de Morales, contin\u00faan cuidando esas riquezas m\u00edticas y caminos de misterio que, cuenta la conseja, se abren paso bajo mi Patria Chica, aquella que la excepcional escritora Josefina Esparza Soriano definiera as\u00ed, d\u00e1ndole no s\u00f3lo una descripci\u00f3n sino el mejor marco:<\/p>\n<p>Iz\u00facar la c\u00e1lida, la Heroica ciudad, puede agregarse un adjetivo m\u00e1s a su nombre: Legendaria&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Hay mucho que contar, sin embargo, las palabras se quedan cortas, por lo que aun cuando nos faltan muchas cosas por mencionar, s\u00f3lo podemos decir que los invitamos a conocer m\u00e1s de nuestras fiestas, sobre todo del fervor que encierra con la Santa Cofrad\u00eda y los domingos de Minerva, al igual que el misterio que rodea a la imagen de La Virgen que Llor\u00f3 y de la cual Josefina Esparza Soriano hiciera una estupenda leyenda que m\u00e1s adelante daremos a conocer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quedan muchas vivencias por contar, mucha historia y sobre todo, leyendas plet\u00f3ricas de duendes, t\u00faneles y tesoros fant\u00e1sticos; pero sobre todo resaltar la fe puesta en este Santo Patr\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":8363,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[234],"tags":[12,256],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8362"}],"collection":[{"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8362"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8368,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8362\/revisions\/8368"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8363"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/themixtecatimes.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}