POR: ALBERTO VIEYRA GOMEZ.
AMN. – Aquel martes negro del 29 de octubre de 1929, las acciones en la
Bolsa de Valores de New York alcanzaron el valor de un cacahuate,
produciéndose su peor crac bursátil y el efecto de la temblorina bancaria
mundial no se hizo esperar.
La crisis financiera de 1929 empobreció al mundo. Fue una crisis en la que
ganaron los potentados de la banca. El desempleo en Estados Unidos
alcanzaría un 25% y en otros países de Europa, Asia y América más del
35%, sobre todo naciones pobres quedarían en la chilla; la agricultura se
desplomo hasta en un 60% y la crisis alimentaria no se haría esperar.
A mediados de la década de los treinta algunos países comenzarían a
levantar cabeza, pero la gran crisis financiera de aquél histórico 1929,
terminaría con la Segunda Guerra Mundial con una auténtica economía de
guerra en la que el don ganón seria Estados Unidos que se levantaba airoso
como el imperio económico y militar más poderoso, seguido de sus aliados
históricos en el viejo mundo.
Luego, el 15 de septiembre del 2008, el poderoso Banco Yankee Lehman
Brothers fundado en 1850, se iría a la quiebra desatando otra crisis
económica global en la que millones de inversionistas perdieron hasta la
camisa.
¿Por qué hago historia?
Mire usted. Hace una semana, en Estados Unidos quebró el Bank Silicon
Valley desatando la temblorina bancaria mundial. En Suiza el ricachón
banco Credit Suisse que administra fortunas millonarias de inversionistas de
todo el mundo, también se ha declarado en banca rota y los especuleros del
dinero en las Bolsas de Valores de todo el mundo han sido arrastrados por
el mal paso de Silicon Valley y ahora, el choncho banco suizo. Qué raras
quiebras llevan a cabo los potentados del dinero y bien decía hace una
década el papa Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco que el mundo está
viviendo en “la economía de la muerte”.
Hasta ahora, los efectos de la temblorina bancaria mundial se han dejado
sentir levemente en México, aunque no faltan expertos que pronostican que
muchas de las 50 instituciones bancarias que hay en la nación azteca
podrían declararse en quiebra. Por lo pronto, y aunque el gobierno de
AMLO niega que la nueva crisis financiera desatada por Silicon Valley nos
haya causado mella, la realidad es que produjo ya una mini devaluación,
pues el peso mexicano se devaluó alrededor de 90 centavos frente al dólar
que había estado tomando chiquitolina.
En noviembre del año pasado, el afamado economista norteamericano
Nouriel Roubini alertó al mundo financiero del peligro que corrían las
economías no solo por la mella causada por el coronavirus, sino también la
guerra entre Rusia y Ucrania y otros asegunes que amenazaban con una
nueva crisis económica global, añadió el economista: “Una crisis bancaria
puede transformase en una crisis de deuda soberana y crear un fenómeno
de contagio”.
Sí, infectar a todas las economías del mundo porque muchos de los
potentados banqueros del mundo aprovecharan para declarar la quiebra de
sus bancos, cuando en realidad lo que estarán haciendo es robar a los
inversionistas y buscando que los gobiernos los rescaten, como manda la
llamada economía neoliberal.
La temblorina financiera mundial desatada por Silicon Valley ha puesto a
Estados Unidos, México y otras economías del mundo en un grave
predicamento, pues buscaban mediante el aumento de las tasas de interés
bancarias reducir la inflación.
Así que la gran interrogante para Biden, López Obrador y tal y tal es:
¿Luchar contra la inflación o proteger el sistema bancario de corridas y
nerviosismo o será necesaria una Tercera Guerra Mundial para acabar con
la actual temblorina económica mundial?










