*Laura Cázares lleva 4 años trabajando de «bolera», y solventa de esta forma su carrera de contaduría en la UTIM.
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – El oficio de «bolero o lustrador de zapatos» es un oficio tradicional en nuestro país que continúa siendo relevante en la actualidad.
Es así la historia de Laura Cazares, joven estudiante, trabajadora y originaria de Izúcar quien ejerce dicha actividad para solventar su carrera universitaria. Su historia se suma a la de demás mujeres que en nuestro país realizan trabajos no comunes en mujeres para salir adelante día con día.
Sus 24 años de edad le han permitido adquirir mucha experiencia, generando así muchos clientes y a su vez progreso en la vida.
Su cajón, pinturas, cepillos y franelas la acompañan todos los días para embellecer el calzado. Su madre quien también fuese la primera mujer lustradora en 2017, la señora Juana Hernández, le inculcó y enseñó la actividad para trabajar de manera honrada e iniciar de forma empírica.
La primera ocasión que Laura lo intentó sola le fue bastante bien tras las buenas clases enseñadas por su madre. En este empleo se conversa y conoce de muchas historias y temas con los clientes.
En entrevista con The Mixteca Times, Laura nos contaba que son todo tipo de clases sociales y edades las que se acercan de día o tarde para tener una muy buena presentación.
CARISMA, RAPIDEZ E IMPECABILIDAD EN LA LUSTRACIÓN
El tiempo en que realiza la limpieza varía según en el tipo de calzado y el color.
Los lustradores tienen una técnica particular para envolver la franela entre los dedos y pulir el zapato. Posteriormente, utilizan un instrumento llamado “brilladora”, que es una tela de dril, para darle brillo. Después de una o dos pasadas de pulido se utiliza un cepillo para darle el acabado final. Por último, se remata con un trapito. En este arte no es difícil lograr el brillo deseado.
En base a este trabajo delicado ella ha podido salir adelante de poco en poco y así mismo a su vez pagar su carrera de contaduría en la máxima casa de estudios en Izúcar, la UTIM.










