*En la región sur de la entidad poblana, las procesiones han adquirido gran importancia, fusionando lo religioso con las costumbres locales y creando eventos profundamente significativos.
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – Las procesiones que conocemos hoy en México tienen sus raíces en el período de evangelización, cuando las órdenes religiosas, especialmente los frailes europeos, trajeron el cristianismo al continente. Estas festividades nacieron como una forma de teatralizar los rituales católicos, con el objetivo de facilitar la comprensión y asimilación de los nuevos conceptos religiosos por parte de la población indígena.
Durante este proceso de evangelización, las procesiones y misas se instauraron como una tradición clave, particularmente en la conmemoración de la Semana Santa. Desde entonces, la Iglesia Católica ha continuado celebrando los últimos momentos de la vida de Jesús de Nazaret, integrando estas prácticas en la vida cotidiana de las comunidades.
Aunque la base de la celebración es común, cada región, pueblo e incluso país ha logrado imprimir su propio sello a estas festividades. En la Mixteca Poblana, como en muchas otras partes de México, las procesiones y celebraciones han adquirido una gran importancia, fusionando lo religioso con las costumbres locales y creando eventos profundamente significativos que reflejan la identidad de la región.
Es esencial recordar que las procesiones no son solo una manifestación de la fe católica, sino también una expresión cultural que refleja la historia, los valores y las tradiciones de cada comunidad. En la mixteca, este legado se preserva año tras año, manteniendo viva la conexión entre nuestros ancestros y el mundo espiritual.
Para la arquidiócesis de Puebla, existen 16 templos e igual número de imágenes en toda la entidad donde se realizan celebraciones durante la cuaresma. A continuación, se destacan los templos ubicados en la mixteca, que atraen a cientos de visitantes cada año durante la Semana Santa.
LA IMAGEN EN HONOR AL PADRE JESÚS EN TEPEOJUMA
Este año, la imagen del Padre Jesús de las Tres Caídas cumplió 225 años de historia y es considerada como el «Padre de los Migrantes». El municipio de Tepeojuma celebra a esta imagen, dando inicio a las festividades del primer viernes de cuaresma, que se extienden por gran parte de la zona sur del estado. La venerada imagen del Padre Jesús se encuentra en la iglesia de San Cristóbal Mártir, ubicada junto al zócalo del municipio, y es visitada el primer viernes de cuaresma por miles de fieles.

EL SEÑOR DEL SANTO ENTIERRO EN TLAPANALÁ
En Tlapanalá, el segundo viernes de cuaresma se lleva a cabo una celebración que reúne a cientos de fieles locales y visitantes de otros municipios de Puebla y de diversas partes de México.

SANTUARIO DEL SEÑOR DE TEPALCINGO, EN MORELOS
La imagen milagrosa del Señor de Tepalcingo es visitada el tercer viernes de cuaresma por miles de peregrinos que provienen de diferentes estados de la república, quienes acuden a agradecer los favores recibidos y a pedir por sus necesidades y las de sus familias.

VENERACIÓN DEL CRISTO NAZARENO DE TLANCUALPICÁN
El cuarto viernes de cuaresma tiene lugar en la junta auxiliar de Tlancualpicán, en el municipio de Chiautla de Tapia, donde cientos de feligreses veneran al Cristo Nazareno. La celebración incluye diversas actividades religiosas, como las misas en su templo y la tradicional procesión que recorre las calles de la comunidad, así como la llegada de peregrinaciones de vecinos de municipios cercanos y de otros estados.

SEÑOR DE SANTA CRUZ TEJALPA, EN TEHUITZINGO
Considerado uno de los templos más emblemáticos y visitados de la Mixteca Poblana durante la cuaresma, el templo del Señor de Tejalpita, en la junta auxiliar de Santa Cruz Tejalpa, en el municipio de Tehuitzingo, atrae a cientos de feligreses cada año. Uno de los actos más simbólicos y significativos de la región es la procesión que se celebra el quinto viernes de cuaresma, la cual dura aproximadamente 12 horas, siguiendo una tradición que ha perdurado por varias décadas.

SEÑOR DE LA SALUD EN SANTA ANA NECOXTLA
El sexto viernes de cuaresma, la comunidad de Santa Ana Necoxtla, en el municipio de San Juan Epatlán, celebra al Señor de la Salud, una advocación de Jesús considerada milagrosa. Los milagros atribuidos a esta imagen han convertido la festividad en una de las más visitadas de la zona, con miles de personas, tanto de municipios cercanos como de la comunidad migrante, que llegan a agradecer un milagro recibido o a presentar una petición ante la imagen.
Estas celebraciones no solo reflejan la devoción religiosa de las comunidades en la región sur del estado, sino también un profundo legado cultural que ha sido transmitido de generación en generación, consolidándose como parte fundamental de la identidad de la región.










