La disputa entre células del crimen organizado ha alcanzado nuevos niveles de violencia en Apatzingán, Michoacán, donde decenas de familias han tenido que abandonar sus comunidades rurales para refugiarse en la cabecera municipal, huyendo del fuego cruzado entre grupos armados.
De acuerdo con reportes oficiales y testimonios locales, los enfrentamientos recientes entre una alianza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el grupo de Los Viagras contra lo que queda de Los Caballeros Templarios han dejado una estela de temor, desplazamiento y destrucción en la región. La batalla por el control del narcotráfico y la extorsión a productores de limón ha convertido a varias comunidades en zonas de guerra.
El Guayabo, El Alcalde, El Morado, El Manzo, El Mirador, Cerro Blanco, Puerta de Álamos y Loma de los Hoyos son algunas de las localidades afectadas. Sus habitantes (en su mayoría campesinos) se han visto forzados a huir en medio de ráfagas de balas, explosiones y bloqueos carreteros. Muchas familias han buscado refugio en casas de conocidos o en albergues improvisados en la zona urbana del municipio.
El viernes pasado, la violencia escaló cuando fuerzas estatales y federales repelieron un ataque en la comunidad de La Piedra. En el operativo fue abatido un presunto sicario y detenidos dos más, identificados como Francisco Javier “El Enano” y Juan Carlos “El Peso Pluma”. Además, se aseguraron cuatro armas largas, 15 cargadores, más de 400 cartuchos útiles y equipo táctico.










