No lo cuente en alto, pero los recién estrenados presidentes municipales para el periodo 2021 – 2024, casi la mayoría heredaron de sus antecesores, municipios en bancarrota, sin dinero, ni tan siquiera para el pago de la quincena del 15 al 30 de octubre.
Hubo saqueos de mobiliario, computo, venta de vehículos, obras inconclusas, hoyos financieros y grandes deudas.
Tal parece que se trata de una venganza para las nuevas autoridades, y no dimensionan el daño que provocan en los habitantes de sus pueblos.
Por ejemplo en el municipio de Huaquechula, Ciro Gavilán Domínguez, aparte de desmantelar la red de computo y llevarse las computadoras y mobiliario, vendió el carro compactador de basura, lo que originó problemas muy serios a los lugareños de ese lugar, donde el nuevo alcalde se las ingenió con camionetas pequeñas para recolectar la basura.
En San Miguel Tilapa, el alcalde Víctor García le embargaron una patrulla de Seguridad Pública por deudas, y también aseguran las autoridades entrantes que vendió la pipa de agua que era del municipio.
Pero si nos vamos más lejos en el municipio de Zacapala, el alcalde Teodoro Sánchez, salió tan ladrón hasta la bandera se llevo, independientemente de que acarrearon con mobiliario del ayuntamiento, dejó varias obras inconclusas ya pagadas en su totalidad.
En Acatlán de Osorio, se les debía un mes a los elementos de la policía municipal y dejaron con números rojos las cuentas del ayuntamiento.
En Chietla no dejaron ni para el pago de la quincena del 15 al 30 de octubre, ni mucho menos la parte proporcional al aguinaldo.
En Chiautla y Huehuetlán El Chico, de igual manera dejaron quebradas las finanzas de las arcas de las tesorerías, ni para el pago de la quincena de octubre alcanzará y en cero las cuentas bancarias.
Pero esto no es nada comparado con San Andrés Cholula, donde les dejaron una deuda de más de 58 millones de pesos y en San Pedro Cholula a la Comisión Federal de Electricidad, le deben más de 3 millones de pesos.
De estos alcaldes que estamos mencionando, ni para echarle la culpa a los partidos políticos, porque de igual manera los gobernantes son emanados del PRI, PAN, PT y Morena, ya que salieron igual o peor de ladrones que sus antecesores.
Como podemos ver esta historia se repite cada tres años y los señores diputados, al parecer no les interesa presentar iniciativas de ley que evite los hoyos financieros a los municipios, el saqueo de los dineros que son del pueblo, la venta de los inventarios de muebles e inmuebles, maquinaria, vehículos, mobiliario, y equipos de computo.
Estos delitos se tienen que penalizar, y fincar responsabilidades, para que sirva de ejemplo para los demás presidentes municipales que apenas entraron, con el fin que al rato no hagan lo mismo, porque provocan parálisis de los ayuntamientos, quienes se ven imposibilitados a entregar buenos resultados en los primeros días de gobierno, porque los dejan sin recursos y sin vehículos.
No se dan cuenta los alcaldes salientes los severos problemas que causan a la ciudadanía y no a la autoridad entrante, luego de que dejan totalmente deshechas las finanzas de los ayuntamientos, siendo esto un obstáculo para poder iniciar los trabajos en cada municipio.
Sin duda alguna que estos son solo unos ejemplos de las graves irregularidades que dejaron los alcaldes salientes, ahora imagínese amigo lector como estarán en sus finanzas públicas los 217 nuevas autoridades municipales.
Estas irregularidades son una constante en cada final de trienio en la mayoría de los 217 presidencias municipales, y solo queda decir que ojala el poder ejecutivo o legislativo castigue a los presidentes municipales ladrones.
Y conste que lo dije a tiempo: “ este es el el año de Carranza, porque el de Hidalgo ya no les alcanza”…
GRACIAS Y NOS LEEMOS EN LA SIGUIENTE ENTREGA…










