Ya han pasado cuatro largos años del sismo del 19 de septiembre de 2017 y aún el gobierno del estado, no ha esclarecido, ni castigado a los presuntos culpables de no aplicar los recursos para el fin que fueron destinados.
Si partimos de la premisa que del Fondo Estatal de Reconstrucción, el seguro pagó 236.8 millones, la pregunta es porque los funcionarios estatales de ese tiempo no aplicaron ese dinero para lo que estaba destinado, ya que solo dejaron que la federación se hiciera cargo de los danmificados, siendo que las famosas tarjetas que aplico Bansefi tampoco fueron del todo transparentes.
Veamos en el último año de gobierno de Rafael Moreno Valle se contrató un seguro contra desastres naturales que costó 18 millones de dólares.
En meses pasados el gobernador, Luis Miguel Barbosa reveló que durante el gobierno de Antonio Gali gastaron 236.8 millones de pesos en papelería y trabajos de desazolve, sin embargo, ese dinero estaba destinado para la reconstrucción del sismo del 19 de septiembre de 2017.
El seguro se adquirió en 18.3 millones de dólares para cobrar hasta 30 millones de dólares por los daños que sufriera el estado.
No obstante, la aseguradora solo entregó al gobierno de Puebla 12.6 millones de dólares, equivalente a 236.8 millones de pesos. El dinero se cobró hasta febrero de 2018, cinco meses después del sismo.
Barbosa Huerta reveló que de los 236.8 millones de pesos, 130.5 millones de pesos se invirtieron en trabajos de desazolve, desinfección, cloración, drenaje y reparación de tubos hidráulicos.
La cantidad de 55.8 millones de pesos se gastaron en tareas diversas como la adquisición de artículos de papelería, tóner, material de cómputo, de limpieza, utensilios para servicios de alimentación, entre otros.
Aquí podemos ver un robo de manera muy descarada, luego de que se desviaron recursos que ya estaban programados para un Fondo de Reconstrucción Estatal, pero como la federación invirtió recursos para las viviendas dañadas, ese fue el pretexto ideal de los funcionarios Morenogalicistas para chingarse los dineros en otros rubros, sabiendo que había prioridades.
Y si hacemos un balance en materia de reconstrucción en bienes inmuebles por decir casas dañadas por el sismo, edificios religiosos, escuelas y hasta hospitales, ya pasaron cuatro largos años y ni Peña Nieto que todavía le toco un año de su gobierno, ni López Obrador que ya lleva tres años en el poder han podido subsanar ese gran rezago.
El gobierno solo ha cumplido con el 32.6 por ciento, de los más de 31 mil inmuebles afectados en todo el pási, según el programa de Reconstrucción Nacional.
Los datos de la misma plataforma arrojan que en todos los estados afectados por el fuerte terremoto se han entergado 10 mil 203 reparaciones de viviendas , planteles educativos, unidades de salud y edificios históricos, lo que solo corresponde al 36 por ciento de lo siniestrado por el sismo, ya que los demás inmuebles dañados solo aparece el concepto: “en proceso de reconstrucción”.
En lo que corresponde a la entidad poblana, solo se han reparado el 32.6 por ciento de las 28 mil 372 viviendas dañadas.
En el estado de Puebla se habla de que el gobierno de Antonio Gali Fayad, gobernador del estado en el 2017, desvió los recursos del Fondo de Reconstrucción, dinero que había erogado el seguro contratado el gobierno de Moreno Valle, el asciende a más de 236 millones.
Sin embargo fue utilizado “mañosamente” para otros programas no prioritarios pero hasta ahora no se ha esclarecido nada, ni mucho menos se han fincado responsabilidades.
Esperemos que pronto haya noticias de este tema porque los poblanos tenemos el derecho de saber a donde fueron a parar esos dineros o por lo menos saber donde quedo la bolita.
Ojála el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta castigue pronto a los presuntos culpables y les aplique la máxima pena, se trate de quien se trate, ya basta de tanta impugnidad y corrupción.
GRACIAS Y SI DIOS NOS DEJA NOS LEEMOS EN LA SIGUIENTE ENTREGA…










