Nuevo proyecto de ley podría legalizar
a 7. 1 millones de indocumentados
POR CARLOS OREA.
En nuestro arribo a tierras estadounidenses cruzando por la frontera de Tijuana, se ven, y se viven las secuelas dolorosas que conlleva la migración ilegal.
Miles de migrantes deambulando cerca de la línea fronteriza, y decenas vendiendo productos mexicanos para sobrevivir, tanto en la línea de los que cruzan en automóvil, como las largas filas de las personas que cruzan a pie.
Muchos otros pidiendo ayuda monetaria, principalmente aquellos que viajaron por medio de la “BESTIA” el llamado (TREN DE LA MUERTE) comunidades centroamericanas, sudamericanas, que por el cansancio de la larga travesía, que su calvario empieza desde el sur de México (CIUDAD DE CHIAPAS) caen de los vagones del tren, siendo mutilados sus cuerpos, perdiendo extremidades, brazos, dedos, los que mejor les va, otros pierden sus vidas en este éxodo y escape de la pobreza y violencia que se vive en sus países de origen.
Y en sillas de ruedas, los que perdieron sus piernas, y aquellos que se quedaron sus brazos, suplican a las personas una ayuda monetaria.
Cabe mencionar, que hasta el día 7 de noviembre, solamente se permitía la entrada de residentes y ciudadanos estadounidenses, sin embargo, desde el pasado 8 de noviembre, finalmente se abrieron las fronteras para personas que cuenten con una visa de turista por tierra.
Pero no todo son malas noticias, se presentó un nuevo plan migratorio, que de aprobarse beneficiaría a millones de indocumentados.
El nuevo plan migratorio en el Congreso permitiría a los indocumentados evitar la deportación, además de poder viajar sin problemas fuera de los Estados Unidos y obtener una licencia de conducir.
Así lo marca la redacción de la propuesta del llamado ‘parole’ o perdón a la deportación que la Cámara de Representantes incluyó en la redacción del proyecto presupuestal de la agenda Build Back Better (Reconstruir Mejor).
Se podría proporcionar Autorización de Empleo y viaje a dicho extranjero”, indica ligeramente la redacción del documento que acordaron senadores y representantes.
Las personas que puedan aplicar por el beneficio, estimadas en 7.1 millones, deberán cumplir varios requisitos, comenzando con el periodo de estancia en EE.UU., que deberá ser ininterrumpido antes del 1 de enero del 2011.
Eso significa que no se aceptarán peticiones a quienes hayan sido deportados y hayan vuelto al país como indocumentados.
Esperemos que finalmente tanto demócratas como republicanos, puedan aprobar esta propuesta, y dar alivio a la incertidumbre que viven las comunidades indocumentadas.










