*El origen de esta feria trajo consigo una nueva tradición a la gente de Huehuetlán el Chico y sus alrededores en la mixteca poblana.
POR REDACCIÓN
HUEHUETLÁN EL CHICO, PUE. – Cuenta la historia, no se tiene precisa de la fecha del inicio, que Huehuetlán el Chico era el paso obligado de los artesanos del estado de Guerrero, específicamente Olinalá y Temalacatzingo, que se dirigían a vender sus artesanías a la feria de Tepalcingo en el estado de Morelos, que se celebra por el tercer viernes de cuaresma.
Según relatos de la profesora, Concepción Zamora Domínguez en su libro, Crónicas de un Pueblo Antiguo, 2010: «En un trayecto considerable los artesanos transportaban su mercancía en burros y escasas bestias mulares. Al salir de su pueblo de origen pernoctaban en Pilcaya y posteriormente en Huehuetlán, hasta llegar a Tepalcingo. La venta de jícaras, artesanía característica de Temalacatzingo, inició en las casas de los señores José Rivera Leal y Facunda Benítez Sánchez, ubicadas en el barrio de San Francisco. El mercado empezaba el sábado por la noche donde había atoleras, panaderos, chaluperos y las enchiladas de Chimina».
En una narración de palabras de la señora Ofelia Nájera Rivera, de 88 años de edad y nieta mayor de los señores José Rivera Leal y Facunda Benítez Sánchez, hizo el siguiente relato: «Mi abuelo me transmitió el amor y el conocimiento por la feria de las jícaras, él fue el iniciador; la cual comenzó seguramente hace más de 100 años. Además de los patios de mis abuelos, los señores Fidel Torres, Agustín Estudillo, entre otros vecinos, ofrecían sus sitios para su descanso.
En el descanso que los artesanos realizaban da comienzo la Tradicional Feria del Domingo de Jícaras, de una noche y un día, cuando empezaron a poner sus puestos en el lugar donde se hospedaban y posteriormente en la Calle de Las Jícaras, nombre con que se le llamaba coloquialmente por esta actividad a la Calle Porfirio Díaz, que se realizó hasta finales de los años 60’s, en los años 70’s se mudó la feria a la escuela Miguel Hidalgo en el centro de la población, desde los 80’s hasta la actualidad la feria se realiza en la plaza y zócalo municipal.
El origen de esta feria trajo consigo una nueva tradición a la gente de Huehuetlán y sus alrededores, que era la compra de un baúl para las donas (regalo de bodas) de las novias que estaban pronto a casarse y les servía para guardar su equipo de novia, además de la famosa cajita de Olinalá que sería el resguardo de las joyas que el novio daba a la novia».
Esta festividad es el vivo ejemplo de cómo una costumbre se vuelve tradición que forma parte del patrimonio cultural y que además hereda los lazos que refuerzan la identidad propia.
Información proporcionada por la regiduría de Educación y Actividades Culturales, Sociales y Deportivas del Ayuntamiento de Huehuetlán el Chico 2021-2024.










