*Los dos cuerpos fueron ingresados al Semefo en Izúcar de Matamoros donde quedaron en calidad de desconocidos debido a que no se localizaron identificaciones de los occisos.
POR DANIEL ROMERO
TLAPANALA, PUE. – Los restos humanos de dos masculinos fueron hallados en diferentes puntos del municipio de Tlapanalá. Lo que llamó la atención, es que uno estaba calcinado en su totalidad, mientras que los restos óseos de otra persona aparecieron al interior de bolsas de plástico, por lo que se desconoce la identidad de ambos sujetos.
En el primero de los casos, en el paraje conocido como Tierra Blanca, en la comunidad de Santo Domingo Ayotlicha, el cuerpo de una persona que estaba calcinado fue localizado por pobladores que merodeaban esa zona, por lo que dieron aviso a la policía del municipio.
Minutos más tarde y una vez que acudió la policía pudieron corroborar el macabro hallazgo, de tal manera que se dio aviso a la fiscalía quien se encargó de realizar la diligencia correspondiente.
Personal de la Fiscalía no abundó en las características del cadáver, solo se dio a conocer que es del sexo masculino, pero no se compartieron más detalles.
El cuerpo fue ingresado al Semefo en Izúcar de Matamoros donde quedó en calidad de desconocido debido a que no llevaba ninguna identificación.
LOCALIZARON RESTOS ÓSEOS EN BOLSAS NEGRAS
Por otra parte, durante la noche del sábado 12 de noviembre, integrantes de la ronda de la comunidad de Rancho Aztla, perteneciente al municipio de Tlapanalá, encontraron restos humanos en el paraje conocido como Otorico Barranca Seca, mientras buscaban a dos personas desaparecidas.
Los ronderos de la comunidad de Aztla efectuaban labores de búsqueda de dos personas desaparecidas, cuando en dicho paraje, encontraron restos humanos, hecho que fue comunicado a la Policía Municipal de Tlapanalá.
La primera investigación señala que los restos humanos localizados en Aztla, tenían impactos de bala, debido a la presencia de un orificio en el cráneo que fue abandonado, localizado y levantado junto con parte de costillas, una mano, parte de una pierna, columna vertebral. Estos restos estaban semi-envueltos en bolsas de plástico, pero la fauna de la zona ya había comido algunas piezas.
Al lugar llegaron peritos de la Fiscalía General del Estado de Puebla que junto con Servicio Médico Forense Semefo levantaron los restos humanos cuyo sexo está indefinido y fueron ingresados al anfiteatro de Izúcar de Matamoros.










