El asesinato artero, premeditado y cobarde de Edgar Crisanto Reyes no debe quedar impune.
No hay duda que gran parte de los izucarenses sentimos dolor, frustración e impotencia.
No se vale que le hayan arrebatado la vida a Edgar, de esa forma tan cruel cuando solo se dedicaba a trabajar.
Luis Donaldo Colosio el 6 de marzo de 1994, hace 29 años dijo: “Yo veo un México con hambre y sed de justicia”.
Un memorable discurso frente al monumento a la Revolución que, por cierto, le hizo romper con Carlos Salinas, quien después lo mandó asesinar.
Un crimen que marcó a México para siempre. Y que es increíble que a casi tres de décadas de distancia sigamos igual o peor en el país en materia de seguridad y procuración de justicia.
Junio de 2023 es el mes más violento hasta ahora en todo el país con 2,303 homicidios dolosos.
Si dividimos esta cantidad entre los 6 meses que van del año, nos arroja 383 asesinatos por mes; lo que equivale a 13 ejecutados por día.
En el plano estatal la capital poblana, la Sierra Norte, la Mixteca e Izúcar no son la excepción.
Izúcar de Matamoros se comenzó a descomponer en materia de seguridad en 2014 debido a que fueron casi 5 años de gobierno con Madero.
El problema se agudizó en el periodo pasado con Benjamín Hernández Lima.
Actualmente, bajo la gestión de Irene Olea, la situación ha visto algunas mejoras, pero no suficientes. La seguridad sigue siendo una demanda ciudadana pendiente y parece que nuestras autoridades desde palacio, no logran entenderlo.
IRENE OLEA OBLIGADA A INVERTIR Y A REPLANTEAR SU ESTRATEGIA DE SEGURIDAD
A la alcaldesa Irene Olea Torres le queda un año y tres meses de gobierno, por lo que está obligada a revirar en su plan en materia de seguridad pública. Se habla de que la alcaldesa hará cambios inmediatos en esa área.
Para este columnista, esto es lo que realmente urge hacer en el municipio:
- Cambiar de director de Seguridad Pública.
- Contratar más elementos policiacos; incrementar la capacitación de los policías; y adquirir más patrullas y armamento.
- Echar andar todos los módulos de seguridad pública e implementar otros más.
Pero, sobre todo, realizar un trabajo coordinado con las rondas auxiliares de barrios y colonias, por supuesto con la participación de la ciudadanía.
El año pasado se habló de que la presidenta municipal había conseguido un destacamento de la Guardia Nacional en Izúcar. Pero, a la fecha no se sabe qué pasó con esa gestión.
También urge echar andar a la Policía de Proximidad, quien se encarga que la seguridad se construya de manera colectiva por zonas o áreas de manera permanente, además de colaborar con los ciudadanos para identificar y resolver problemas.
Es una especie de policía municipal altamente capacitada quien toma el control de la seguridad y adopta decisiones en cada momento anticipándose a cualquier hecho delictivo.
La otra propuesta es echar andar, de manera integral, el Sistema de Cámaras de Videovigilancia que dejaron colapsado los melitonistas e invertir más recursos en este mismo rubro, en lugares estratégicos.
También aprovechando la buena relación de Irene con el gobernador, gestionar una Academia de Policía que forme y capacite a los efectivos policiacos en toda la mixteca.
Aumentar la presencia de la policía estatal y la Guardia Nacional, que ya no se ven ni sus luces.
Urge que, en Izúcar de Matamoros, se profesionalicen los cuerpos de seguridad pública con ayuda del estado y la federación.
Hasta ahora no ésta comprobado plenamente “el cobro de piso”, pero si no actuamos a tiempo sociedad y gobierno al rato no nos quejemos.
Además, es imperativo que la Fiscalía General del Estado, se comprometa a fondo con el esclarecimiento total de los hechos, y se capture al autor material e intelectual del asesinato de Edgar.
Y se debe determinar con claridad la línea de investigación, para evitar especulaciones.
Es evidente que una parte de la sociedad y principalmente comerciantes del centro histórico están irritados y piden la aplicación de justicia, pero no es válido ni ético que los detractores políticos de Irene Olea, lucren con un tema tan sensible como la inseguridad.
GRACIAS Y NOS VEMOS CUANDO NOS LEAMOS…










