* Autoridades de protección civil señalan que esta situación es más común en comunidades rurales
En lo que va del año, se ha reportado un aumento en las picaduras de insectos ponzoñosos en diversas comunidades del municipio, siendo las abejas las principales agresoras con un 70% de los casos registrados, seguidas por alacranes con un 30%. Recientemente, también se documentó una picadura de ciempiés en la junta auxiliar de San Felipe Ayutla.
Autoridades de protección civil señalan que esta situación es más común en comunidades rurales, donde la falta de limpieza en terrenos baldíos, así como la acumulación de basura, piedras, troncos y tabiques, favorecen la presencia de estos insectos. En el caso de las abejas, se recuerda que esta es una temporada activa de polinización, lo que explica su alta presencia en todo el municipio. Aunque muchas picaduras pueden parecer leves, para personas alérgicas representan un riesgo grave, por lo que es fundamental contar con medicamentos como Avapena o hidrocortisona para una atención oportuna.
Para las picaduras de alacrán, el Hospital General de Izúcar dispone del antídoto Alacramyn, lo que ha permitido atender los casos de forma efectiva.
Además de estos casos comunes, especialistas advierten sobre otros insectos presentes en la región, como los triatominos (conocidos como “chinches besuconas” o “vinchucas”), cuya mordedura no siempre se reporta por su asociación con síntomas similares a los de una araña. También se tiene registro de arácnidos peligrosos como la viuda negra y la araña violinista, cuyo veneno puede causar complicaciones graves. En estos casos, el tratamiento adecuado requiere un antídoto especializado, como el Reclusmyn.
Para reducir el riesgo de picaduras, las autoridades de salud recomiendan mantener limpios los patios y terrenos, evitar la acumulación de basura, madera, piedras o tabiques, y revisar la ropa y el calzado antes de ponérselos, sobre todo si se han dejado al aire libre. Ante cualquier picadura, es vital acudir de inmediato al centro de salud más cercano para recibir la atención médica adecuada.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar accidentes con fauna ponzoñosa, especialmente en esta temporada donde la actividad de estos insectos se incrementa de forma natural.










