La mañana del pasado lunes 2 de diciembre, el descubrimiento del cuerpo sin vida de un hombre en el río Tlapala conmocionó al municipio de Santa María Coronango.
La víctima, cuyas manos se encontraban amarradas y presentaba múltiples huellas de violencia, fue localizada por ciudadanos, desatando una investigación por homicidio por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El hallazgo se registró con altura de la Junta Auxiliar de San Antonio Miahuacán. Testigos alertaron a las autoridades tras observar que la corriente arrastraba lo que parecía ser un cuerpo humano. La llamada de emergencia activó de inmediato el protocolo de actuación para este tipo de eventos.
Al lugar acudieron elementos de Bomberos, paramédicos y de la Policía Municipal. Los agentes policiales, como primeros respondientes, fueron quienes lograron recuperar el cuerpo de las aguas del afluente, acción que se complicó debido a la corriente y a la proximidad del cadáver al Puente de San Isidro.
Hasta el momento, la identidad de la víctima se mantiene en el anonimato, en calidad de desconocido.
El objetivo principal es esclarecer las circunstancias en las que el hombre fue privado de la vida y posteriormente arrojado al río, además de establecer su identidad para notificar a sus familiares.










