*En su momento Izúcar de Matamoros llegó a contar hasta con cinco mesones, dos de ellos en la calle Victoria, uno en la avenida Oaxaca, otro en la calle Benito Juárez enfrente de Santo Domingo, y el de la familia Ruiz, el único que actualmente ha sobrevivido al tiempo.
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – En el corazón de la ciudad izucarense, sobre la calle Ayuntamiento, se mantiene en pie el Mesón de los Hermanos Ruiz, el último de su tipo en el municipio. Con una historia que se remonta a la década de los años 30, este espacio no solo es un vestigio del pasado comercial de la región, sino un hogar temporal para quienes más lo necesitan. Actualmente sigue siendo un testimonio de la historia y cultura en esta región.
UN LEGADO FAMILIAR
Don Claudio Fermín Ruíz Cruz, quien es una de las encargados y nieto del fundador, relató en exclusiva para The Mixteca Times que su abuelo, el Sr. Román Ruiz Martínez, originario de Santa Cruz Tejalpa, Tehuitzingo, fue quien adquirió la propiedad aproximadamente en el año 1930. Desde entonces, tres generaciones de la familia Ruiz han preservado este lugar, que en sus inicios incluso albergaba animales como cerdos y caballos que acompañaban a los comerciantes en sus viajes.

“Antes, la gente llegaba con sus burritos y caballos, y aquí se quedaban a descansar antes de continuar su viaje”, explicó. Agregó que la falta de autobuses obligaba a los viajeros a buscar un lugar donde pasar la noche, y el mesón se convirtió en una parada esencial para quienes no podían llegar a su destino antes del anochecer.
¿QUÉ ES UN MESÓN?
Otro de los encargados, el señor Faustino Federico Ruiz Álvarez, describió a este medio lo que es un mesón, se trata de un espacio que brinda alojamiento a personas de bajos recursos, a diferencia de un hotel convencional, el mesón ofrece un lugar muy básico pero seguro. Por una cuota bastante accesible, hoy en día por 55 pesos los huéspedes reciben un petate y por diez pesos más una cobija para descansar. También cuentan con acceso a servicios de sanitarios y regaderas. El lugar tiene área techada para pernoctar y resguardar la mercancía de quienes ahí descansan.

El mesón atiende principalmente a comerciantes que llegan de otros municipios y de otros estados como Morelos, Guerrero y Oaxaca entre los principales lugares, no obstante, se ven obligados a pernoctar en el municipio, al no poder costear un hotel el cual llega a costar arriba de los 300 pesos.
Agregó que, en diversas ocasiones también reciben a personas en situación de calle o indigencia, a quienes se les brinda refugio.
EL “MESÓN DE LOS RUIZ” ES ULTIMO SOBREVIVIENTE
Reveló que en su época de esplendor, Izúcar de Matamoros llegó a contar hasta con cinco mesones distribuidos en puntos estratégicos como la calle Victoria, la avenida Oaxaca, la calle Benito Juárez frente a la parroquia de Santo Domingo de Guzman. Hoy, el Mesón de los Hermanos Ruiz es el único que ha logrado resistir el paso del tiempo, manteniendo viva una tradición de hospitalidad que define la identidad de este municipio poblano.

EL MESÓN TAMBIÉN CUMPLE OTRAS FUNCIONES
Además de ser un sitio para pernoctar, el mesón cumple otras funciones vitales para la comunidad: también puede ser ocupado como bodega de mercancías, los comerciantes locales utilizan el espacio para resguardar sus productos de forma segura.
Así también se ha convertido en un punto de venta muy regular, el encargado, explicó que el lugar alberga la venta de flores y, ocasionalmente, otros productos locales como quesos, venta de crema, de igual forma vendedores del día a día guardan ahí su mercancía, con el fin de generar ingresos adicionales.
LEGADO FAMILIAR Y ESFUERZO PROPIO
Don Faustino, expresó que la gestión del mesón es una labor de herencia familiar. Actualmente, los hijos de los fundadores originales (las familias Ruiz García, Ruiz Álvarez, Ruiz Chávez y Pérez Ruiz) son quienes se encargan de mantener el lugar en funcionamiento tras el fallecimiento de la generación anterior.

Agregó que mantener este espacio no ha sido sencillo. Entre 2007 y 2011, la familia realizó una rehabilitación profunda del inmueble, que presentaba un alto grado de deterioro. Esta obra, que incluyó la restauración de sus características columnas y arcos de estilo colonial, fue financiada íntegramente con los ahorros de la familia durante cuatro años, sin apoyos externos.
Para sus dueños, el Mesón de Izúcar de los Hermanos Ruiz es mucho más que un negocio; es el escenario de sus vivencias de infancia y un símbolo de cariño hacia su historia familiar que se niegan a dejar desaparecer.
Finalmente, se hizo la invitación a todos aquellos que necesiten un lugar para descansar a acercarse al mesón. “Estamos aquí para servirles, y siempre hay un lugar para quienes lo necesiten”, concluyó.










