TRAPITOS AL SOL / POR MANUEL FLORES
Dicen por los rumbos de Izúcar que cuando el río suena es porque agua lleva. Y el que, según los comentarios que andan de boca en boca trae buena racha, es Toño Corona.
Las mediciones internas de Morena, cuentan los enterados, lo ponen cada vez más conocido entre la gente. Eso, como era de esperarse, ya empezó a sacar ronchas entre más de uno que se sentía dueño del corral.
Y es que cuando alguien sale del pueblo y empieza a levantar polvo, nunca faltan los que hacen cara de pocos amigos. Pero Toño, dicen quienes lo conocen, anda chambeando sin hacer mucho ruido y esperando lo que le indique su jefe y amigo el gobernador Alejandro Armenta, con quien mantiene buena relación.
Así es que el Toñín ya se alista por si acaso Morena lo considera para algún cargo de elección popular en las elecciones del 2027.
Mientras tanto, otros personajes como Melitón y doña Juana que llevan años viviendo de la política ya ven cómo les pisan los talones las caras nuevas. Como dicen las abuelas: «No hay mal que dure cien años, ni silla que aguante para siempre».
Así es, aunque usted no lo crea amigo lector, la gente de mi pueblo ve nomás, como Toño Corona sube como la espuma en las encuestas y preferencias electorales en el partido guinda.
LALO VARGAS YA AMARRÓ SU MECATE; POR SI LAS DUDAS
Otro que no se duerme en sus laureles es «Lalo» Vargas.
Cuentan las malas lenguas que pidió permiso a su jefe “El Chino Morales” para empezar a dejarse ver en espectaculares diciendo que buscará la diputación local por el Partido Verde.
Pero en los corrillos políticos de Casa Colorada corre otra versión: que el verdadero plan es estar listo por si al «Chino» Morales le ponen piedras en el camino. En pocas palabras, Lalo ya tiene ensillado el caballo por si acaso.
Eso sí, la memoria también cuenta. En el 2018 buscó la presidencia municipal de Izúcar y los números no le favorecieron, pues sacó solo algo así como 600 votos, que lo puso en el séptimo lugar, hay que aclarar que ya no pudo quedar más abajo porque solo hubo 7 candidatos a la alcaldía de Izúcar. Hoy la apuesta es distinta y el tiempo dirá si la tortilla da la vuelta.
Lo que sí es cierto, es que don Eliseo Morales, no le gana ni Obama, porque se encuentra muy bien posicionado, en el gusto y agrado de los izurquenses y más del voto de las rancherías y juntas auxiliares ni se diga.
SOSAPAMIM SIGUE SIENDO DOLOR DE CABEZA
Donde la cosa sigue color de hormiga es en el organismo operador del agua.
Y es que Paúl Rodríguez nomás no da una.
Los vecinos ya empiezan a perder la paciencia porque, dicen, el servicio sigue quedando a deber. Cuando falta el agua, no hay pretexto que alcance ni promesa que calme los ánimos.
Se comenta que el alcalde Eliseo Morales ya le habría pedido resultados al director Paul. Porque una cosa es tener buena voluntad y otra muy distinta sacar adelante un problema que lleva tiempo arrastrándose.
Para acabarla de amolar, muchos ciudadanos aseguran que varias fallas vienen desde administraciones anteriores. Se habló de que Gabriela Hernández, la exdirectora hizo inversiones de millones de pesos en rehabilitación y servicio de los pozos y bombas de agua, pero la gente pregunta dónde quedaron esos dineros y sobre todo los resultados, porque en las llaves de muchas casas nomás no sale el agua.
Mientras unos se echan la bolita y otros guardan silencio, los vecinos siguen esperando que salga agua cuando abren la llave.
Y ya se sabe cómo es el pueblo: aguanta muchas, pero cuando se llena el cántaro, cualquier gota lo hace derramarse. Por eso ya hay voces que piden una revisión de la operación de SOSAPAMIM y hasta cambiar al director por maleta.
Porque, al final del día, como dice el dicho: «El horno no está para bollos y la paciencia tampoco se acarrea en costales.»










