*Los meses de marzo a julio son especialmente buenos para las ventas, ya que la temperatura elevada de la región hace que las personas busquen alivio en productos como los helados y las paletas.
IZÚCAR DE MATAMOROS, PUE. – En el municipio izucarense, la temporada calurosa trae consigo un incremento en la demanda de productos refrescantes, lo que beneficia a muchos comerciantes locales. En una entrevista con varios de ellos, se destacó cómo la venta de paletas, helados, raspados y bebidas refrescantes es crucial durante estos meses.
Uno de los comerciantes entrevistados es Miguel Ángel Ceja, quien lleva más de 20 años en el negocio de las paletas y helados. Originario de Michoacán, Miguel Ángel recordó como su familia, nacida en aquel estado emigró a la región azucarera, para comenzar con este oficio. Su padre, Rogelio Ceja y su madre Villa Rosa, quienes fueron pioneros en la paletería en la región mixteca, lo introdujeron en este negocio que, además de ser una tradición familiar, tiene un impacto directo en la comunidad.
“El calor siempre nos invita a vender nuestros productos, como las paletas, que son muy solicitadas. Este tiempo es el más favorable para que los consumidores disfruten de algo refrescante. Si tuviéramos el mismo tipo de clima durante todo el año, no podríamos satisfacer la demanda como lo hacemos ahora”, comentó Miguel Ángel, destacando que los meses de marzo, abril, mayo, junio y julio son especialmente buenos para las ventas, ya que la temperatura elevada de la región hace que las personas busquen alivio en productos como los helados y las paletas.
Por otro lado, también se destacó la importancia de mantener precios accesibles para los consumidores, quienes son fieles a estos productos. Actualmente, el precio promedio de las paletas y helados es de 10 pesos, lo que permite que los niños, las mamás y los jóvenes puedan disfrutar de estas delicias en el horario de salida de las escuelas.
Otro comerciante de la región, Patricia Hernández, quien se dedica a la venta de raspados, diablitos, tarugos, tepache y otras bebidas refrescantes, mencionó que sus precios oscilan entre los 10 y los 30 pesos, dependiendo del producto. Patricia compartió que sus clientes principales son los jóvenes y niños que, después de la escuela, se acercan a su puesto acompañados por sus padres. Entre sus productos más vendidos, los diablitos y los raspados de grosella son los favoritos.
“En esta temporada tenemos una gran variedad de frutas, como tamarindo, coco, guayaba, nanche, cereza y rompope, que usamos para preparar nuestros raspados”, dijo Patricia, resaltando que la variedad de frutas naturales es uno de los principales atractivos de sus productos.
Ambos comerciantes coincidieron en que, si bien los precios de la materia prima, como el azúcar, han sido relativamente estables en los últimos años, la temporada calurosa sigue siendo el factor determinante en el aumento de la demanda, y es esta la que da vida a su negocio, refrescando a los consumidores en los días más calurosos del año.










