A tan solo 24 horas de que comience el cónclave que definirá al próximo Papa, los 173 cardenales reunidos en la Santa Sede lanzaron un enérgico llamado por la paz en medio de los conflictos armados que azotan a Ucrania, Oriente Medio y otras regiones del mundo.
En un comunicado emitido tras la última Congregación General celebrada en el Vaticano, los purpurados lamentaron la falta de avances en los procesos de pacificación y denunciaron un agravamiento de la violencia, con un impacto desproporcionado sobre las poblaciones civiles.
“Con profunda preocupación, constatamos que no se han dado pasos significativos hacia la paz en varias zonas en guerra. Por ello, pedimos un alto el fuego inmediato, permanente y sin condiciones”, expresaron en el texto difundido por la Santa Sede.
Los cardenales subrayaron la urgencia de abrir canales de negociación «sin precondiciones ni dilaciones» para alcanzar una paz duradera, al tiempo que recordaron el sufrimiento de millones de personas afectadas por la guerra.
Este llamado se produce en un momento de gran trascendencia para la Iglesia Católica, justo antes del cónclave en el que se elegirá al sucesor del Papa emérito. La postura colectiva de los cardenales busca no solo visibilizar el compromiso de la Iglesia con la paz global, sino también ejercer presión moral sobre los actores internacionales involucrados en los conflictos.










